confesión

mi vida se detuvo. podía respirar, comer, beber y dormir; de hecho, no podía no respirar, no comer, no beber y no dormir. pero no había vida en mí porque no tenía deseos cuya satisfacción me pareciera razonable. si deseaba algo, sabía de antemano que de ello no resultaría nada, tanto si se realizara como si no.

si un hada se me hubiera aparecido y me hubiera ofrecido hacer realidad mis deseos, no habría sabido que pedir. si en los momentos de embriagiez tenía, no digo deseos, sino la costumbre de antiguos deseos, en los momentos de lucidez sabía que estos no eran más que un embuste, que no había nada que desear.





es un fragmento de confesión de tolstoi... un libro pequeñito del que no había oido hablar que cogí en la caja de la casa del libro cuando ya estaba pagando y me había prometido a mi misma no comprar mas libros... pero claro... tolstoi esperándome en la caja era demasiado para mi y no pude dejármelo allí...



es la pérdida de fé de tolstoi contada con una sencillez alucinante... como si lo tuvieras delante contándotelo, mirándote a los ojos... con una sinceridad que no me dejó soltar el librito una vez empezado...



la vida entendida como una broma que alguien nos gastó y el intento por parte de tolstoi de descubrir si la vida tiene algún sentido...



no sé... yo hoy mejor no doy mi opinión... tengo la sensación de estar esperando que acabe el año como si a las doce de la noche de mañana fuera a desaparecer esta sensación de no desear nada... pero sé que a las doce no pasará nada... que todo seguirá igual, y que como mucho el día uno cambiaré la migraña por resaca... poquito mas...



si un hada se me apareciera y me ofreciera hacer realidad mis deseos, no sabría que pedir...



pero la cita me gusta y la quería compartir...

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