la primera pincelada

la cuestión estaba en saber por dónde empezar, dónde había que dar la primera pincelada. una simple línea trazada sobre el lienzo comprometía a continuadas e irrevocables decisiones, entrañaba riesgos sin cuento. (...) y sin embargo había que correr el riesgo, había que dar la primera pincelada.












la cita es de la woolf... de su al faro... la he encontrado por casualidad buscando una dirección que anoté en mi agenda y que por cierto no he encontrado... esa manía de anotar las cosas sin ningún orden, en la agenda o en algunas de las libretas que entran y salen del bolso...







he encontrado esta cita sobre esa primera pincelada y he recordado cuando hace muchos años sentía que esa primera pincelada era algo mágico... seguramente, diez años después la cuestión sigue estando en saber por donde empezar... para dar una pincelada, para contar una historia... para cualquier cosa...







me he acordado de las clases de dibujo de primero (no me preguntes que no sé cuantos examenes tuve que hacer para aprobarla), ese momento de empezar a dibujar... de manchar el papel en blanco, sabiendo que si la primera línea no estaba bien, se me descolocaría todo el cuadro...







anoche tuvimos una de esas conversaciones en las que todo el mundo sabe mas de tu mundo que tú misma... una de esas conversaciones en las que opina todo el mundo sobre lo que deberías de hacer, e incluso de haber hecho... porque todos somos muy valientes cuando tomamos las decisiones del resto...







quizás di mi primera pincelada sin pensármelo bien... quizá hace tanto tiempo de eso que he perdido perspectiva (una de esas excusas que en bellas artes servían para salir de la clase de pintura e ir al bar) y no recuerdo que pretendía cuando empecé a dibujar...







lo que no pierdo de vista son mis motivos... a mi me valen... y no me apetece explicarlos mientras me tomo una mistelita con personas que con el tiempo han dejado de conocerme... personas que no escuchan... que solo te dan soluciones a problemas que no tienes...







me gusta ser una secretaría que escribe por las noches, que piensa en voz alta y que lee demasiado... qué le voy a hacer?

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