dreaming my dreams

all the things you said to me today changed my perspective in every way...
















i’ll be dreamig my dreams with you... llevo tres días tarareando esta canción... dándome cuenta en cada tarareo de lo que estoy diciendo... and there’s no other place that i’d lay down my face... y me pregunto que pasa cuando ya no se sueña nada... soñando mis sueños sola, tengo la sensación de que al despertar la sensación de pérdida y el regusto amargo son quizás demasiado... demasiado para seguir soñando... para qué? si de sobra sé que los sueños no se cumplen y aún en el caso de cumplirse quizás sea peor el remedio que la enfermedad... amoldar nuestros sueños a lo que tenemos... a lo que podría pasar... soñar sueños pequeños... de los realizables... pero no es peor el palo cuando ni siquiera esos sueños de andar por casa se te cumplen? cuando por poco que pidas, por realista que seas, ni siquiera eso se realiza?







complicado... muy complicado... entender que los sueños no tienen porque realizarse... que no te mereces nada, porque la vida (de sobra lo sabemos) no es justa, así que no te va a compensar penas pasadas con futuras alegrías, ni buenas acciones con cosas bonitas... nada tiene sentido en el momento en que te das cuenta de que llamamos a la casualidad destino y quisimos que todo esto tuviese un sentido del que por desgracia carece... no hay un fin último... y eso puede que lo perdiera de vista en algún momento... o que lo supiera pero que no me hubiera parado a pensarlo...







las citas se amontonan... como los libros que definitivamente han invadido la mesa de la cocina... para que? no lo sé... quizás para seguir soñando sin querer que las cosas significan mas de lo que sabemos que pueden significar... un sobre con algunos de mis sueños en la oficina de correos... y mientras la señora me pide que ponga el remite enrojezco al decirle que no puedo ponerlo... son las normas del concurso... sabe? un concurso literario que te pide que firmes con seudónimo... como si alguien fuese a saber quien eres poniendo en el remite todos tus datos reales... el chico de detrás de la cola me desea suerte cuando me voy con una sonrisa mientras mis sueños se quedan en la oficina de correos, dentro de un sobre que no será abierto... de sobra lo sé... pero habrá que mantener algún sueño... que ya sabes que en invierno son lo único que evita que se te queden los pies fríos...







y sigo tarareando la canción de los cranberries y preguntándome dónde está ese lugar en el que apoyar mi cabeza para seguir soñando mis absurdos sueños... sola...

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