a quien lleva tiempo recluido en la ciudad
le resulta muy dulce de observar el hermoso
y claro rostro del cielo -exhalar una oración
que se abra en la sonrisa del firmamento azul.
quién es más feliz que cuando, con corazón alegre,
se refugia fatigado en cualquier grato cobijo
de hierba ondulante donde leer delicados
cuentos corteses de languideces y amores?
de regreso a casa al caer la noche, el oído
atento a los acordes de filomena, y la vista
prendida en la regata de brillantes nubecillas,
lamenta que el día se escabulla tan temprano:
como la estela de una lágrima de ángel
que en silencio se vertiera por el claro eter.
a quien lleva tiempo recluido en la ciudad es un poema de keats...
admito que me ha gustado por eso de: quién es más feliz que cuando, con corazón alegre, se refugia fatigado en cualquier grato cobijo de hierba ondulante donde leer delicados cuentos corteses de languideces y amores?
pocas cosas se me ocurren que le puedan hacer a uno mas feliz de una manera mas simple... porque independientemente de si el libro es bueno o malo, de si nos encanta o no... ese momento, justo antes de abrir el libro, yo creo que se podría decir que es de felicidad, no? luego la historia que tenemos entre las manos nos llegara mas o menos, nos aportara algo o simplemente nos hará pasar el rato, pero vuelvo a ese momento, con el libro entre las manos en que nos disponemos a leerlo... no me digas que eso no es felicidad...
me voy a leer un rato...
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