por qué, al cabo de tantos años, resucitaba la escena, resonaba, se encendía, nítida y visible hasta en sus menores detalles, rodeados su antes y su después por millas y millas de espacio en blanco?
se lo pregunta lily, uno de los personajes de al faro, de virginia woolf cuando mientras pinta un cuadro, de vuelta a la casa donde pasó alguno veranos, la asaltan los recuerdos... y es curioso pero es así... sin saber ni porqués ni cómos, determinados momentos concretos se nos aparecen de pronto... nítidos... con detalles en los que no pensamos hace tiempo... momentos concretos que nuestra memoría ha guardado intactos por encima de otros momentos que apenas recordamos...
quién puede saber lo que somos ni lo que sentimos? quién puede decir, ni siquiera en los momentos de mayor intimidad: "ahora entiendo"?
y la única respuesta que a mi se me ocurre es: nadie.
nadie puede saber lo que somos ni lo que sentimos... esas cosas solo se pueden intuir... asociar a lo que son los demás, a lo que creen saber, a lo que creen haber entendido... nadie entiende a nadie... quizás últimamente lo siento de una manera mas clara y estas preguntas de un personaje de la woolf se me quedan enredadas... porque yo misma me hago las mismas preguntas casi cada día... de verdad podemos decir: ahora entiendo y estar seguros de ello?
no se echan las cosas a perder cuando las expresamos? no resultan mas significativas así?
no sé si se echan a perder, pero seguramente pierden parte de su significado al ser dichas en voz alta... al intentar que alguien las entienda tendemos a hacer concesiones... dar por buenos significados que en el fondo sabemos que no son... las cosas no dichas son probablemente las mas significativas... porque son las únicas nuestras... las únicas que los intentos de entendernos de los demás no deforman sin querer...
había hecho un agujerito en la arena y lo volvió a tapar, como si quisiera enterrar en él la perfección de aquel instante. era como una gota de plata en la que uno moja e ilumina la oscuridad del tiempo pasado.
como cuando cierras los ojos para ver mejor lo que tienes delante... para intentar guardar el momento en tu recuerdo... intacto... y como en un círculo, ese momento que guardamos con la perfección del instante surge e ilumina el tiempo pasado... y volvemos a preguntarnos:por qué resucita la escena, por qué resuena, por qué se enciende, nítida y visible hasta en sus menores detalles, rodeados su antes y su después por millas y millas de espacio en blanco?
y seguimos sin respuestas...
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