y es viernes (por fin!) y habiendo sobrevivido a la tarde de ayer (en la que me planteé seriamente que había un complot contra mí y que algunos de mis compañeros de trabajo además de putearme, intentaban volverme loca) y habiendo, además, conseguido hacer en una tarde, algo para lo que, en teoría, habría necesitado un par de días (pese a la carrera de obstáculos en la que se convirtió la tarde), la verdad es que esta mañana estoy feliz y contenta... y además estreno botas nuevas, lo que quieras que no, anima (y va a ser verdad eso de: como una niña con zapatos nuevos)...
estoy dispersa, lo sé, pero si tú hubieras tenido una tarde como la mía de ayer, estarías igual de disperso y descentrado... y es que esta semana ha sido una auténtica montaña rusa... el lunes y el martes, preparándonos para el viaje, y para dejar todo hecho, por aquello de irnos con la conciencia tranquila, sabiendo que nadie haría nuestras cosas en nuestra ausencia... el miércoles, día libre y además lleno de arte, con sorpresa inesperada al final del día, y ese agotamiento bueno, que dan los días de museos... y jueves de jefecilla, intentando recuperar el día perdido, solucionando problemas, e intentando cuadrar cosas que no cuadran por causas totalmente ajenas a mí voluntad, pero que al final, soy yo la que tiene que hacer encajar... así que hoy he decidido que no me voy a agobiar... que me dará tiempo a lo que me tenga que dar tiempo, y que haré lo que pueda hacer, ni más, ni menos... y ya ves tú que tontería, pero el caso es que respiro mejor...
así que hoy te contaré que me estuve leyendo hace unos días juegos de poder, poemario de margaret atwood, que me ha encantado... y como de sobra sabes que soy de la opinión, de que mejor que hablar de poesía es leerla, me vas a permitir que te copie uno de los poemas de este poemario...
porque nunca estás aquí
sino siempre allí, no me olvido
de ti, sino de tu aspecto
la lluvia te arrastra
calle abajo, tu cara
se disuelve, cambia de forma, sus colores
se mezclan
mis paredes te
absorben, te expiran
nuevamente, recuperas
tu forma, ya no te reconozco
descansas en la cama
mirándome, mirándo-
te, nunca nos conoceremos mejor
que ahora
margaret atwood (juegos de poder)
una maravilla...
y ahora voy a cortar y cerrar, que tengo que llamar a la gestoría para explicarles el mail que les he enviado antes de empezar a escribir este post, y que digo yo que habrán tenido tiempo de leerse, no?...
No hay comentarios:
Publicar un comentario