sábado, y te escribo desde la caja... y hemos sobrevivido al fin de año, al año nuevo e incluso al primer día laboral del año que acaba de empezar... lo que no sé es si sobreviviremos al cierre del año (por primera vez en solitario), pero eso ya se verá...
sábado, y aunque no pensaba venir hoy, la verdad es que pensaba venir ayer, pero el día, la postfacturación, el absentismo laboral, las facturas encima de mi mesa y las circunstancias, me impidieron abrir el editor y teclear... así que lo que no pude hacer ayer, me vas a permitir que lo intente hacer hoy... al menos en este rato en el que me veo castigada a estar en la caja...
sábado y te contaré que uno de los últimos libros del año pasado fue la casa de los siete tejados de nathaniel hawthorne, libro que me nombró garcía márquez en su vivir para contarla, y que llevaba desde que leí sus memorias dando vueltas por mi casa...
en una de nuestras ciudades de nueva inglaterra, a medio camino de una calle secundaria, se levanta una casa de madera desvaída por el paso del tiempo, con siete tejados de puntiagudos hastiales, orientados hacia diversos puntos cardinales, y una impotente chimenea encerrada en medio de todos ellos. el lugar es la calle pyncheon, la casa es la antigua casa pyncheon, y un olmo de amplia circunferencia, planteado justo delante de la puerta, es conocido por todo hijo de vecino con el pomposo nombre de olmo pyncheon.
nathaniel hawthorne (la casa de los siete tejados)
y así empieza hawthorne a contarnos la historia de la casa de los siete tejados... una casa maldita ya que el coronel pyncheon, consiguió los terrenos de manera, digamos, poco ética, al acusar de brujería al legítimo propietario, maule, que fue ejecutado y que antes de morir, maldijo al coronel pyncheon y a toda su familia... maldición que empezó a parecer cierta cuando el día de la inauguración de la mansión familiar, el coronel apareció muerto en su sofá...
y las generaciones han ido pasando por la casa de los siete tejados, y en el momento en el que el narrador nos cuenta esta historia solo hay dos personas viviendo en ella: la pobre hepzibah y un inquilino que tiene: el joven holgrave... y conocemos a la pobre hepzibah el día que ha decidido trabajar por primera vez en su vida (hepzibah es una vieja dama, y las damas no está bien visto que hagan nada), abriendo una pequeña tienda en una de las puertas de la casa...
y es que hepzibah tiene que trabajar porque alguien muy especial está a punto de llegar a la casa de los siete tejados después de muchos años... lo que hepzibah no sabe es que también está a punto de llegar otra pyncheon: phoebe... y que precisamente phoebe será su salvación y la de clifford, su hermano, que es quien está a punto de llegar, y el motivo por el que la pobre hepzibah ha decidido ponerse a trabajar...
y todo irá bien hasta que aparezca el juez pyncheon (clavadito al coronel) decidido a que clifford le aclare algo que le dijo cuando eran jovenes...
y hasta aquí puedo leer sin desvelar nada importante... sí te diré que me encantó la triste historia de alice (que holgrave le cuenta a phoebe), y el personaje del tío venner (todo un personaje!).
una maravilla esta novela, y es que eso de hablar de maldiciones y fantasmas, para después dirigirse al querido lector, y decirle que todos sabemos que esas cosas no son reales, me encantó... claro...
y ahora corto y cierro, que la jefa ha vuelto y el jefe reclama mi atención...
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