sobre cantares gallegos...

viernes y te escribo desde el despacho...


viernes y como anoche tuvimos cena de chicas, y la alargamos con dos rondas de cafés (descafeinados, claro, que ya nos hemos hecho mayores y responsables...), pues el despertador se ha debido apidar de mí y no ha sonado (o yo no lo he oído sonar, que también cabe esa posibilidad), así que he llegado tarde a trabajar... y algo desmejorada... que no veas la mala cara que tenía la del espejo esta mañana...





el caso es que es viernes, y yo venía a contarte que la semana pasada estuve releyendo los cantares gallegos de rosalía de castro... lectura de instituto (llamémosla colateral, pues aunque no era lectura obligatoria, como leímos alguno de sus poemas en clase, pues acabé buscándola para leer mas...) que me trajo recuerdos de hace mucho tiempo...


y aunque he seguido leyendo a rosalía de castro, la verdad verdadera es que no había vuelto a estos cantares gallegos desde aquellos años...


así que me vas a permitir que te copie aquí el final del poemario (que aunque no me gusta desvelar finales, ya sabes que en poesía, está permitido...), porque me encantó este poema... y quizás porque yo también cantar, cantar, canto... aunque mi gracia sea también poca...






yo cantar, cantar, canté,

aunque mi gracia era poca,

que nunca (y de ello me pesa)

fui yo chiquilla graciosa.

canté como mal sabía,

dando vueltas y cabriolas

como hacen los que no saben

directamente una cosa.

pero después, despacito,

y un poco más alto ahora,

fui soltando mis cantigas

cual quien no quiere la cosa.

yo bien quisiera que en ellas

bailasen aguas con la luz,

bailasen sol y palomas,

blandas aguas con la luz,

suaves aires con las rosas;

que en ellas claras se viesen

espumas de verdes ondas,

del cielo blancas estrellas,

de tierra plantas hermosas,

nieblas de color sombrío

que allá en las montañas rotan,

los chillidos del mochuelo,

las campanitas que doblan,

la primavera que ríe,

las aves voladoras.

canta que te canta mientras

el corazón triste llora.

esto y más yo bien quisiera

decir con lengua graciosa:

mas donde gracia me falta

el sentimiento me sobra:

aunque éste tampoco basta

para explicar ciertas cosas,

que a veces por fuera canta

alguien que por dentro llora.

no me expliqué cual quisiera,

que soy de palabra poca,

si gracia en cantar no tengo,

el amor patrio me ahoga.

yo cantar, cantar, canté,

aunque mi gracia era poca.

mas qué hacer, desventurada,

si no nací graciosa!



eu cantar, cantar, cantei,

a grasia non era moita,

que nunca (delo me pesa)

fun eu meniña grasiosa.

cantei como mal sabía

dándolle reviravoltas,

cal fan aqués que non saben

direitamente unha cousa.

pero dempois paseniño,

i un pouco máis alto agora,

fun botando as miñas cántigas

como quen non quer a cousa.

eu ben quixera, é verdade,

que máis boniteiras foran;

eu ben quixera que nelas

bailase o sol cas palomas,

as brandas auguas ca luz

i os aires mainos cas rosas;

que nelas craras se visen

a espuma das verdes ondas,

do ceu as brancas estrelas,

da terra as prantas hermosas,

as niebras de cor sombriso

que aló nas montañas rolan,

os berros do triste moucho,

as campaniñas que dobran,

a primadera que ríe

i os paxariños que voan.

canta que te canta, mentras

os corazóns tristes choran.

esto e inda máis, eu quixera

desir con lengua grasiosa;

mais donde a grasia me falta

o sentimiento me sobra,

anque este tampouco abasta

para espricar certas cousas,

que a veces por fora un canta

mentras que por dentro un chora.

non me espriquei cal quixera

pois son de espricansa pouca;

si grasia en cantar non teño

o amor da patria me afoga.

eu cantar, cantar, cantei,

a grasia non era moita.

mais que faser, desdichada,

si non nacín máis grasiosa!

 

rosalía de castro (cantares gallegos)





una maravilla...





y ahora corto y cierro... que como te habrás imaginado, tengo la caja por hacer, el correo por abrir, y creo que necesito otro café... que el primero creo que todavía no me ha hecho efecto...

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