sobre jueves lluviosos y un poema a la luna...

jueves y te escribo desde el despacho...


llueve, y yo sigo nublada... esta semana está siendo mas complicada de lo normal... esta semana, atada a una migraña que empezó el domingo por la noche y que todavía sigue aquí, me está costando mantener a raya mi insoportabilidad, que entre la lluvia y la migraña, está alcanzando cotas insospechadas...


y ni he hecho la caja, ni he metido los albaranes... claro que a estas horas, ni tengo las facturas para poder hacer la caja, ni tengo albaranes que meter, porque todavía no ha entrado material... y ayer antes de irme, dejé los deberes hecho... tengo las facturas de proveedores sentadas, tengo los cobros y los pagos al día, y el triste balance encima de la mesa esperando que el jefe lo mire... lo único que sí que he hecho en lo poquito que llevamos de mañana es abrir el correo electrónico, y dejar cada e-mail donde corresponda...





y yo hoy quería contarte que la semana pasada estuve leyendo el rosario de eros de delmira agustini... una preciosidad de poemario editado por la torremozas... y es que me llegó un mail, anunciándome esta novedad, y claro... fue verlo y quererlo... porque aunque ya había leído este rosario de eros en aquel tomito de poesía completa editado por catedra, ya sabes que las manías (y las rarezas) no las curan los médicos, y creo firmemente que no es lo mismo leer un poemario dentro de unos poemas completos, que leer un poemario suelto... así que sí... lo pedí, y en cuanto pude, lo leí...


y que te voy a decir yo, si de sobra sabes que adoro a delmira agustini?... pues que es una maravilla, y que la edición de la torremozas es una preciosidad...


y como hoy hay luna llena, me vas a dejar que te copie un poema a la luna...






selene

 

medallón de la noche con la imagen del día

y herido por la perla de la melancolía;

hogar de los espíritus, corazón del azul,

la tristeza de novia en su torre de tul;

máscara del misterio o de la soledad,

clavada como un hongo sobre la inmensidad;

primer sueño del mundo, florecido en el cielo,

o la primer blasfemia suspendida en su vuelo...

gran lirio astralizado, copa de luz y niebla,

caricia o quemadura del sol en la tiniebla;

bruja eléctrica y pálida que orienta en los caminos,

extravía en las almas, hipnotiza destinos...

deposada del mundo en magnética ronda;

sonámbula celeste paso a paso de blonda;

patria blanca o siniestra de lirios o de cirios,

oblea de pureza, pastilla de delirios;

talismán del abismo, melancólico y fuerte,

imantado de vida, imantado de muerte...

a veces me pareces una tumba sin dueño...

y a veces... una cuna ¡toda blanca! tendida de esperanza y de ensueño...



delmira agustini (el rosario de eros)





y ahora corto y cierro... que voy a ver si nos vamos a desayunar...


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