sobre ochos de marzo...

viernes ocho de marzo y te escribo desde el despacho...


ocho de marzo que me vuelve a pillar sin saber que teclear pero con la sensación de que hoy no podría teclear sobre nada que no tenga que ver con el día que es...


ocho de marzo, día internacional de la mujer... y yo no sé a ti, pero a mí por primera vez desde que tengo conciencia de la celebración del día de hoy, me parece que en el último año hemos perdido cosas que costaron muchos años... me parece que hemos ido (o nos han hecho ir) p’atrás en vez de p’alante... y que la inercia y la intención de algunos es que esto siga así... que sigamos perdiendo derechos en lugar de ganandolos...





en fin... ocho de marzo, y como no tengo nada preparado para escribir en el día de hoy, me vas a permitir que vuelva a echar mano de los testimonios de victoria ocampo... me vas a permitir que para teclear te copie aquí trocitos de la carta que victoria ocampo le escribió a virginia woolf...






tavistock square, este mes de noviembre. una puerta pequeña, en verde oscuro, muy inglesa, con su número bien plantado en el centro. afuera, toda la niebla de londres. dentro, allá arriba, en la luz y la tibieza de un living-room, de paneles pintados por una mujer, otras dos mujeres hablan de las mujeres. se examinan, se interrogan. curiosa, la una; la otra, encantada.

victoria ocampo (testimonios. primera serie: 1920-1934)


 


y es que victoria ocampo habla en la carta de un encuentro que ambas mujeres tuvieron en el año treinta y cuatro... dos mujeres hablando de las mujeres... lo que me viene bien para el día de hoy...


y en un momento dado, le dice la ocampo a la woolf:


 



usted da gran importancia a que las mujeres se expresen, y a que se expresen por escrito. las anima a que escriban all kinds of books, hesitating at no subject however trivial or however vast*. según dice usted, les da este consejo por egoísmo: like most uneducated englishwoman, i like reading -i like reading books in the bulk**, declara usted. y la producción masculina no le basta. encuentra usted que los libros de los hombres no nos explican sino muy parcialmente la psicología femenina. hasta encuentra usted que los libros de los hombres no nos informan sino bastante imperfectamente sobre ellos mismos. en la parte posterior de nuestra cabeza, dice usted, hay un punto, del tamaño de un chelín, que no alcanzamos a ver con nuestros propios ojos. cada sexo debe encargarse de describir, para provecho del otro, ese punto. a ese respecto, no podemos quejarnos de los hombres. desde los tiempos más remotos, nos han prestado siempre ese servicio. convendría, pues, que no nos mostrasemos ingratas y les pagásemos en la misma moneda.


* toda suerte de libros, sin vacilar ante ningún asunto, por trivial o vasto que parezca.

** como a la mayoría de las inglesas incultas, me gusta leer -me gusta leer libros a granel
.

victoria ocampo (testimonios. primera serie: 1920-1934)




y no puedo evitar sonreir ante los motivos que según victoria ocampo, dice tener virginia para animar a las mujeres a escribir... y no puedo evitar sonreir al leer las últimas líneas, en las que dice que no debemos mostrarnos ingratas...


mas adelante, victoria ocampo habla de la que sin duda es mi parte favorita del cuarto propio de la woolf...





la historia de la hermana de shakespeare que de modo tan inimitable cuenta usted, es la más bella historia del mundo. ese supuesto poeta (la hermana de shakespeare) muerto sin haber escrito una sola línea, vive en todas nosotras, dice usted. vive aún en aquellas que, obligadas a fregar los platos y acostar a los niños, no tienen tiempo de oír una conferencia o leer un libro. acaso un día renacerá y escribirá. a nosotras toca el crearle un mundo en que pueda encontrar la posibilidad de vivir íntegramente, sin mutilaciones.

victoria ocampo (testimonios. primera serie: 1920-1934)




y quizás es tan solo eso lo que debemos recordar en días como el de hoy... que a nosotras toca el crearle un mundo en que pueda encontrar la posibilidad de vivir íntegramente, sin mutilaciones... a todas y cada una de nosotras en la medida de nuestras posibilidades corresponde intentar crear ese mundo que queremos para la hermana de shakespeare, para nuestras hermanas y para nosotras...


victoria ocampo acaba su carta a virginia woolf diciendo:





y si, como usted espera, virginia, todo esfuerzo, por oscuro que sea, es convergente y apresura el nacimiento de una forma de expresión que todavía no ha encontrado una temperatura propicia a su necesidad de florecer, vaya mi esfuerzo a sumarse al de tantas mujeres, desconocidas o célebres, como en el mundo han trabajado.

victoria ocampo (testimonios. primera serie: 1920-1934)




y sólo puedo añadir que vaya también el mío... aunque sea pequeño, oscuro y humilde... a sumarse al de tantas mujeres desconocidas o célebres, como en el mundo han trabajado...


 


 ***


 


pd. el año pasado, tal día como hoy, escribí mis particulares gracias a las mujeres que escribiendo, nos han abierto el camino (tomando como pie otra cita de virginia)


así que este año, me vas a permitir que añada una posdata a aquel post, dándoles las gracias a las mujeres que he conocido entre un ocho de marzo y otro...


así que gracias a doña maría de zayas (por sus novelas amorosas y ejemplares, y por sus desengaños, claro), gracias a las distintas antologías que me han hecho conocer a gertrudis gómez de avellaneda, luisa carvajal y mendoza, isabel de la vega, leonor de la cueva y silva, ana caro mallen, blanca de los ríos, clementina arderiu, marcia belisarda, cristobalina fernández de alarcón, sor marcela de san félix, clara janés, ana maría moix, sofía casanova, elena martín vivaldi, concha espina, pino betancor y maría rosa gálvez...


gracias a maría monvel, margarita abella caprile, salomé ureña, concha urquiza, fidela matheu y adrián y luisa luisi (todas ellas parte de aquella preciosa antología que se titula volver); y gracias a claribel alegría, julia de burgos, eunice odio por sus poemas... gracias carmen de burgos "colombine" (por sus relatos), a esther tusquets (por el mismo mar de todos los veranos), a ana maría navales (por sus cuentos de bloomsbury), a juana manuela gorriti (por sus relatos)...


gracias a ann radcliffe (por los castillos de athlin y dunbayne), a aphra behn (por la historia del príncipe oroonoko y otros relatos), a willa cather (por esa dama extraviada), a anita loos (por contarme que los caballeros las prefieren rubias, pero se casan con las morenas, y como despedirse de hollywood con un beso), a anna banti (por hablarme de quando también las mujeres me metieron a pintar), a stella gibbons (por contarme la historia de la hija de robert poste, y con la que me sigo riendo cada vez que me acuerdo del loro), a mary ann clark bremer (por su biblioteca de verano), a madame de staël (por su corinne y sus diez años de destierro), a lou andreas-salomé (por su viaje a rusia con rainer maría rilke), a louise brooks (por las memorias de lulú en hollywood), a rosa de luxemburgo (por su reforma o revolución), a madame de genlis (por su escritora y sus memorias), a maría van rysselberghe (por esa historia de hace cuarenta años que me toco partes del alma), a maria edgeworth (por su castillo de rackrent), a vicki baum (por su grand hotel), a elizabeth bowen (por su preciosa muerte del corazón), a liane de pougy (por su idilio sáfico), a zelda fitzgerald (por su maravilloso resérvame el vals), a jane bowles (por su juego de damas)...


a anne sexton (por ese vive o muere que me leí dos veces seguidas), a hilda doolittle (por su trilogía), a edith södergran (de la que ya tengo otra antología por casa, por sus poemas), a elizabeth bishop (por su norte y sur), a renée vivien (por sus oscuros poemas)... y a sofía kovalevskaia (por haber sido la primera profesora de matemáticas en una universidad sueca, y por su maravillosa nihilista)...


y gracias por último a las hermanas ocampo, a silvina (por aquella antología esencial) y victoria (por la primera parte de sus testimonios)


 

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