sobre vísperas de reyes y un poema...

sábado y en el despacho... ya no sé la de veces que he dicho por teléfono que esta tarde no abrimos ante la sorpresa de los llamantes que me informan de que hoy es cinco de enero, y que es la víspera de reyes...


esto es lo que da la libertad de horarios... que la gente ya no sabe donde está el bien y el mal y pretenden que como trabajas de cara al público te quedes trabajando mas horas que nadie para que ellos compren unos regalos de última hora, que no nos engañemos, si no han comprado a estas horas, serán regalos de cumplido de esos que nada tienen que ver con la persona a regalar, y que sólo sirven para cubrir el expediente...


en fin... libertad de horarios que o acabara con el pequeño comercio o nos dejará sin vida privada... porque si tenemos que estar aquí los sábados por la tarde y los domingos (además de las ocho horitas que me paso aquí cada día) ya me dirás tú cuando voy a descansar, a tomar café o a ir a comprar libros...





me disperso... y yo lo que quería era colgarte un poema de cocha urquiza... otra de las poetisas que me descubrió la antología volver de la editorial torremozas... que dicen que inspiró a bolaño uno de sus personajes de los detectives salvajes... poetisa mexicana de principios del siglo pasado...


así que te copio el poema (que me encantó)






arrepentimiento

 

por lo que te he ofendido, dulce cariño mío,

quiero ser a tu anhelo cual sería el rocio:

tierna, docil y humilde como el agua que mana

y se ofrece a las llagas de la miseria humana.



yo enseñaré a mis manos a ser mansas contigo,

tal como las entrañas sonrosadas del higo,

para que te acaricien con tan suave caricia

como la voz del ave de la blanca novicia.



yo enseñaré a mis plantas a que pisen tan quedo

como el viento que mueve las hojas del viñedo,

ya mis claros cabellos a quebrarse en tus manos

como frágiles tallos de lirios franciscanos.



apoyaré mis dedos sobre tu excelsa frente

y será mi caricia sosegada corriente

para que fertilice tu pensamiento bello

y haga brillar tus ojos con singular destello.



será quieta y humilde como la arena rubia

y rozaré tus labios como agua de la lluvia

para llenar las horas del dulzor de las vidas,

hasta que tú perdones y para siempre olvides.

concha urquiza





y ahora corto y cierro... y seguiré contestando al teléfono y diciendo que me da igual el día que sea, que yo esta tarde no voy a venir a trabajar... y pensando (pero callando) que quien no tiene todavía los regalos, es que no ha querido comprarlos...





pd. y si tuviera que pedir algo esta noche (no sé si a los reyes magos o a mi inocencia perdida hace tantísimos años) pediría que este año me cumpla alguno de mis sueños... seguir disfrutando de los pequeños placeres que la vida me regala (y de los grandes, claro) y que algunas cosas no cambien... porque me encantan...


y seguir descubriendo tesoros... que creo que es uno de esos pequeños placeres que te decía...

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