y como dije la última vez que pasé por aquí, empecé a leerme "si no fuera por las sílabas del sábado" de mariana salomao carrara (autora portuguesa a la que no había tenido el placer de leer), pero el viernes había quedado con unas amigas a cenar (sic) y como decidí ir en autobús y en esta ciudad de un tiempo a esta parte una sabe más o menos lo que tarda en llegar a los sitios en autobús, pero no lo que tarda el autobús en llegar (veintidós minutos el viernes, por si alguien se lo está preguntando) así que ahora, además de lectura para el trayecto, una necesita lectura también para la espera...
así que me metí en el bolso las "variaciones sobre un mismo exilio" de rosa mascarell dauder, compañera de la editorial loto azul, en el que rosa mascarell dauder comparte sus recuerdos de la gran maría zambrano en su exilio francés... y es que rosa mascarell conoció a la gran maría zambrano!... y el poemario es una preciosidad...
me leí la mitad en la parada del bus, y la otra mitad ya en el autobús... y fue un placer...
y me he quedado con unos cuantos poemas de rosa mascarell dauder para mi pequeño palacio de vocabulario, para esos apuntes que tomo para una antología de poetas en castellano y alguno he copiado también en mi pequeña antología de pájaros (aunque superados los mil poemas ya no sé si puedo seguir llamándola pequeña...)
como éste, que me parece una preciosidad...
Un paisaje de postal para unos ojos veladosUna senda que no lleva a ningún caféUna cicuta que no mataUnos gatos ajenosMalezaUn claro en el bosque para no tropezar.
y éste otro, que dice:
Ya no repaso las cuentas de mi vidalas cifras se combinan en razones absurdasporque todos los números son complejosincluso algunos entran en el juegode la matemática recreativay ninguna ecuaciónsabe expresar queahora es nunca.
y también éste, que dice:
Que los muertos paseny se conviertan en poesíapenumbra en tiempo de tinieblaesperando que deje residuospara prevenir el desastre.
una maravilla leer a rosa mascarell dauder y sus "variaciones sobre un mismo exilio"...
y ya de vuelta en casa, retomé "si no fuera por las sílabas del sábado" de mariana salomao carrara, que me encantó también... la historia de ana y madalena... que empieza así:
"No habría cambiado nada. Pero es importante que las tragedias se descubran inmediatamente.
La primera vez que reparé en Madalena fue en la sala de espera del Instituto de Medicina Legal y toda ella era una desfiguración. Una mujer en ruinas, y quise saber si yo también era eso, si en apenas unas horas ya me había convertido en ese espantajo desencarnado y esculpido, el semblante retorcido en pliegues de un dolor que forzaba las expresiones de dentro hacia fuera hasta transformar la cara entera en un grito atascado, y por eso buscaba en ella una boca desencajada que no llegaba, una boca tan abierta que justificara la mueca de todo lo demás, pero la boca seguía inmóvil, casi pacífica, y de nuevo quise saber si yo ya estaba así, pero no, mi cara todavía no era del todo consciente de mi catástrofe. Madalena había iniciado su duelo mucho antes."
la que habla es ana (la narradora) que ha perdido a su marido andré... madalena, su vecina, también ha perdido a su marido, pero su dolor no es tan válido para ana como el suyo... y es que el marido de madalena al suicidarse mató por accidente al marido de ana...
"No habría cambiado nada. Pero es importante que las tragedias se descubran inmediatamente, porque cada segundo que pasan ocultas se torna en un año más de duelo, así de caprichosas son las desgracias."
el marido de madalena se suicidó y mató sin querer al marido de ana... ana que había llamado a su marido para que la ayudara a llevar un cuadro a su casa porque no podía sola... ana que planeaba decirle a su marido que estaba embarazada esa misma mañana... ana que acabará llevando el cuadro a su casa con ayuda de madalena, porque madalena se empeñará en ayudar a ana...
y el libro me ha encantado... aunque yo soy más de leer duelos reales que duelos imaginarios, la novela que construye mariana salomao carrara, me encantó y me fascinó... la vulnerabilidad y la dureza de ana... esa diferencia entre dolores, digamos "legítimos" y dolores "ilegítimos"... quien sufre más... quien tiene de alguna manera más derecho al sufrimiento, e incluso a la condescendencia, a la piedad que conlleva ese sufrimiento...
dice ana:
"No soy del todo infeliz, eso no, hace muchos años que no, pero tampoco encuentro la manera de ser realmente feliz."
y también que
"El intervalo insoportable entre el hábito y el dolor. Al principio era frecuente, lo llamé el instante perverso. Tropezaba con una noticia, una obra de arte, y por espacio de un segundo se avivaba la ansiedad de comentarla con André, un instinto fulminado al segundo siguiente por el dolor que por fin llegaba a tiempo para ocupar el lugar que le correspondía, pero no sin antes, indolente o sádico, permitir que se instalara en mí el instante perverso."
conozco ese instante perverso... aún tengo instantes de esos...
dice también que:
"La vida es una máquina gigantesca, monstruosa y llena de dientes que se accionan anárquicamente y recorren el arco interno como las teclas de una máquina de escribir estampando tinta en el papel, solo que feroces y destructivos, y nuestro objetivo es pasar el mayor tiempo posible moviéndonos con parsimonia dentro de esa máquina sin que nos atrapen los machetazos internos."
de un tiempo a esta parte tengo una sensación muy parecida que no era capaz de poner en palabras...
y dice también:
"Yo en medio de un parque pensaría lo que pienso cuando veo gente distraída, cuantos de ellos estarán recordando que la muerte existe, casi ninguno, no recordar que morimos es un placer insatisfactorio porque solo lo notamos cuando ya no está, cuando el recuerdo llega con su fatalidad imprevisible, estamos paseando sin prisa por un parque y nada de esto es para siempre, cuánta gente se está acordando de eso, qué felices son esas personas distraídas de la muerte y sin embargo qué imperceptible esa felicidad que solo se puede constatar en los instantes en que se nos escapa."
totalmente de acuerdo...
una maravilla de novela... y es que si no fuera por las sílabas del sábado de mariana salomao carrara, no sé qué habría sido de mí este sábado vacío y desierto...
y después del libro de mariana salomao carrara, para seguir sobreviviendo al sábado me leí "caída de las nubes" de violaine bérot... otro gran descubrimiento...
y es que llevaba tiempo queriendo leer a esta autora francesa de la que las afueras ha publicado dos novelas, pero no decidía por cuál de ellas empezar...
al final me decidí por el de "caída de las nubes" cuyo principio me recordó al principio de la rayuela de cortázar, y es que dice la autora:
"Este libro puede leerse de dos maneras:
- o bien como un libro normal: en tal caso, no tengáis en cuenta los números;
- o bien siguiendo un orden distinto: en tal caso, empezad la lectura por el número 5; al final de cada párrafo, encontraréis indicado entre paréntesis el número del párrafo siguiente."
y yo (como hice hace (iba a decir veinte años, pero probablemente en breve haga) treinta años con la rayuela de cortázar) la primera lectura la he hecho como un libro normal (aunque no he podido evitar mirar de reojo los números...)
(planeo una segunda lectura, porque el orden desordenado me atrae mucho...)
que empieza así:
"y eso que nosotras somos las más indicadas para saber que en nuestra profesión existen casos como el suyo, todas hemos conocido o hemos oído hablar de alguno, pero cuando esa noche me di cuenta de lo que había ocurrido me puse a temblar como una principiante, llevo décadas de oficio a mis espaldas y aun así no pude evitar pasar un mal trago, unos instantes de vértigo antes de recuperar el control de lo que estaba haciendo"
la que habla es una comadrona y nosotros aún no sabemos lo que acaba de pasar... y es que marion y baptiste viven a las afueras del pueblo, cuidando cabras tan felices hasta que una noche de tormenta marion tras sufrir fuertes dolores da a luz en el baño...
y la historia la van contando varias voces... esa comadrona que habla en el primer capítulo, y marion, claro... y baptiste... y el vecino al que baptiste llama en mitad de la noche... y tony, el mejor amigo de la pareja... y la madre de marion... y una vecina cotilla que mira a través de los visillos lo que pasa en el bar del pueblo...
una historia, como decía a distintas voces, y además a retazos, a pedazos... entre el asombro y el horror, entre la incomprensión y el miedo... que me ha encantado!... un placer también descubrir a violaine bérot, a la que no creo que tarde mucho en volver a leer, porque me ha fascinado...
y el domingo lo pasé leyendo "relojes en la habitación de mi madre" de tanja stupar-trifunovic, escritora croata a la que tampoco había tenido el placer de leer (este fin de semana ha sido un fin de semana de descubrimientos).
y "relojes en la habitación de mi madre" me lo regaló mi hermana nonó hace ya un par de meses, y como decía, el domingo me decidí a leerlo... y el libro de tanja stupar-trifunovic empieza así:
"Alguien más vive dentro de mí; una mujer joven que llega tarde a consolar a la niña asustada que tiende la colada en el balcón por el que gotean sus lágrimas invisibles. La niña se esconde entre las superficies blancas de algodón. La mujer le acaricia el pelo; ninguna de las dos sabe si es un contacto real o solo la calidez del sol.
Ellas tienen ventanas a través de las que me habitan. Tienen sus propias puertas dentro de mí, que se abren de repente y me llenan como una marca que crece.
Hay demasiado poco de mi en mí cuando ellas se apoderan del espacio. Llegan olas subterráneas. Llegan huracanes de la infancia. Llega la niña asustada que llama a su madre para que la abrace."
una historia sobre una madre y una hija... aunque la hija tiene a su vez una hija... la historia de una vuelta a la infancia... de una vuelta a la casa de la madre... de quizás de una huida... pero cuál de las dos huye, de qué, cuando?... es que esta novela juega con los tiempos y con los recuerdos... casi sientes como omite, como calla determinadas cosas que sabes que están ahí entre las líneas que estás leyendo pero que la autora no llega a nombrar...
y tanja intenta escribir una novela mientras nos cuenta que esta escribiendo una novela... llama ana a su protagonista para ver si a través de otra es capaz de contarnos (y a la vez contarse) su historia y la historia de su madre...
y es que dice en un momento dado que:
"La escritura es como una mala costumbre. Está prohibida la excitación. Es como rascarse las costras de la piel. Como si persiguieras la arena que se escapa de tus manos y caprichosamente da forma a un aluvión de tus esfuerzos imposibles."
y aunque no sé si he sido capaz de captar todo lo que esta novela esconde (no es una lectura fácil, pero es una novela preciosa) la verdad es que fue un placer pasar el domingo entre sus páginas...
y después de tantas novedades, ahora me estoy leyendo los "cuentos de terramar" de ursula k. le guin... y de momento fascinada...
No hay comentarios:
Publicar un comentario