y después del libro de la anne carson, me leí "sin destino" de imre kertész... libro que tenía por casa desde que le dieron el nobel y que aún no había encontrado el momento de leer... pero como ya sabes que durante el confinamiento he rebuscado entre mis estanterías, y que ahora sigo rara y no estoy comprando libros al mismo ritmo que antes de que todo esto empezara, decidí que había llegado el momento de leer el libro...
y es una pasada... me ha encantado y me ha dejado bastante tocada... imre kertész, nos cuenta su experiencia en los campos de concentración nazis... como su padre se tuvo que ir a un campo de trabajo, después de poner su negocio a nombre de uno de sus empleados... y después, como iba un día a trabajar en autobús (porque como judío, no podía seguir estudiando) y un policia paró su autobús (y todos lo que pasaron por aquel lugar) e hizo bajar a los judíos, y como después de todo el día esperando sin saber exactamente qué, se los llevaron caminando a un tren y del tren a un campo de concentración... y de allí a otro... y a otro...
cómo fue posible?... es lo que me pregunto siempre... (ya sabes que es una de mis obsesiones... de hecho ahora mismo me estoy leyendo el del juicio a eichmann de hannah arendt...), y la respuesta, siempre es la misma: porque era impensable...
era impensable que un adolescente de apenas quince años se fuera a trabajar con sus papeles y sus permisos, que parasen su autobús y que se lo llevasen lejos... era impesable al llegar a los campos que esa separación entre aptos y no aptos, significara que los no aptos fuesen asesinados... eran impesables el hambre y las condiciones de vida y de trabajo... como era impensable que fuera real todo lo que pasaba en aquellos campos...
de todo el libro, lo que más me impresionó es cuando el protagonista llega a la enfermería y el enfermero le pregunta su nombre y él dice el número que le asignaron al llegar... no entiende que de verdad alguien quiera saber su nombre, y cuando por fin lo entiende, le cuesta recordar como se llamaba antes de que todo aquello empezara... y la vuelta... y la necesidad de no olvidar... y la incomprensión de los que no saben...
una maravilla que la verdad es que no sé porqué he tardado tanto en leer...
y después del libro de imre kertész, me leí "una cortina de follaje" de eudora welty... y aunque ya me leí hace años este libro dentro de sus cuentos completos, no es lo mismo... y me apetecía releérmelo suelto... y me ha encantado... porque siempre es una maravilla leer a esta mujer de la que katherine anne porter dice en el prólogo:
y la welty sin duda sabe qué direcciones y qué fines son los más adecuados para ella... y en esta colección de relatos nos lo demuestra...
cómo fue posible?... es lo que me pregunto siempre... (ya sabes que es una de mis obsesiones... de hecho ahora mismo me estoy leyendo el del juicio a eichmann de hannah arendt...), y la respuesta, siempre es la misma: porque era impensable...
era impensable que un adolescente de apenas quince años se fuera a trabajar con sus papeles y sus permisos, que parasen su autobús y que se lo llevasen lejos... era impesable al llegar a los campos que esa separación entre aptos y no aptos, significara que los no aptos fuesen asesinados... eran impesables el hambre y las condiciones de vida y de trabajo... como era impensable que fuera real todo lo que pasaba en aquellos campos...
de todo el libro, lo que más me impresionó es cuando el protagonista llega a la enfermería y el enfermero le pregunta su nombre y él dice el número que le asignaron al llegar... no entiende que de verdad alguien quiera saber su nombre, y cuando por fin lo entiende, le cuesta recordar como se llamaba antes de que todo aquello empezara... y la vuelta... y la necesidad de no olvidar... y la incomprensión de los que no saben...
una maravilla que la verdad es que no sé porqué he tardado tanto en leer...
y después del libro de imre kertész, me leí "una cortina de follaje" de eudora welty... y aunque ya me leí hace años este libro dentro de sus cuentos completos, no es lo mismo... y me apetecía releérmelo suelto... y me ha encantado... porque siempre es una maravilla leer a esta mujer de la que katherine anne porter dice en el prólogo:
"Creo que es exacta esa idea instintiva de Miss Welty de que el oficio de escritor no puede enseñarse, de que sólo puede aprenderse, y sólo puede aprenderlo el individuo a su manera, a su ritmo propio y en su momento, pues el proceso de aprendizaje para llegar a dominar el medio es parte del desarrollo celular de un organismo más complejo; es una forma de vida y un modo de ser imposible de separar del tipo de criatura humana que es el individuo cuando nace; y sólo obedeciendo la ley de este ser singular puede saber el artista qué direcciones y qué fines son los más adecuados para él."
y la welty sin duda sabe qué direcciones y qué fines son los más adecuados para ella... y en esta colección de relatos nos lo demuestra...
una maravilla, como siempre, volver a leer a la welty...
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