2 de julio...

y después del libro de la anne carson, me leí "sin destino" de imre kertész... libro que tenía por casa desde que le dieron el nobel y que aún no había encontrado el momento de leer... pero como ya sabes que durante el confinamiento he rebuscado entre mis estanterías, y que ahora sigo rara y no estoy comprando libros al mismo ritmo que antes de que todo esto empezara, decidí que había llegado el momento de leer el libro...

y es una pasada... me ha encantado y me ha dejado bastante tocada... imre kertész, nos cuenta su experiencia en los campos de concentración nazis... como su padre se tuvo que ir a un campo de trabajo, después de poner su negocio a nombre de uno de sus empleados... y después, como iba un día a trabajar en autobús (porque como judío, no podía seguir estudiando) y un policia paró su autobús (y todos lo que pasaron por aquel lugar) e hizo bajar a los judíos, y como después de todo el día esperando sin saber exactamente qué, se los llevaron caminando a un tren y del tren a un campo de concentración... y de allí a otro... y a otro...

cómo fue posible?... es lo que me pregunto siempre... (ya sabes que es una de mis obsesiones... de hecho ahora mismo me estoy leyendo el del juicio a eichmann de hannah arendt...), y la respuesta, siempre es la misma: porque era impensable...

era impensable que un adolescente de apenas quince años se fuera a trabajar con sus papeles y sus permisos, que parasen su autobús y que se lo llevasen lejos... era impesable al llegar a los campos que esa separación entre aptos y no aptos, significara que los no aptos fuesen asesinados... eran impesables el hambre y las condiciones de vida y de trabajo... como era impensable que fuera real todo lo que pasaba en aquellos campos...

de todo el libro, lo que más me impresionó es cuando el protagonista llega a la enfermería y el enfermero le pregunta su nombre y él dice el número que le asignaron al llegar... no entiende que de verdad alguien quiera saber su nombre, y cuando por fin lo entiende, le cuesta recordar como se llamaba antes de que todo aquello empezara... y la vuelta... y la necesidad de no olvidar... y la incomprensión de los que no saben...

una maravilla que la verdad es que no sé porqué he tardado tanto en leer...

y después del libro de imre kertész, me leí "una cortina de follaje" de eudora welty... y aunque ya me leí hace años este libro dentro de sus cuentos completos, no es lo mismo... y me apetecía releérmelo suelto... y me ha encantado... porque siempre es una maravilla leer a esta mujer de la que katherine anne porter dice en el prólogo:

"Creo que es exacta esa idea instintiva de Miss Welty de que el oficio de escritor no puede enseñarse, de que sólo puede aprenderse, y sólo puede aprenderlo el individuo a su manera, a su ritmo propio y en su momento, pues el proceso de aprendizaje para llegar a dominar el medio es parte del desarrollo celular de un organismo más complejo; es una forma de vida y un modo de ser imposible de separar del tipo de criatura humana que es el individuo cuando nace; y sólo obedeciendo la ley de este ser singular puede saber el artista qué direcciones y qué fines son los más adecuados para él."

y la welty sin duda sabe qué direcciones y qué fines son los más adecuados para ella... y en esta colección de relatos nos lo demuestra...

una maravilla, como siempre, volver a leer a la welty...









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