y tirando del hilo de mis lecturas, hoy te contaré que me leí "teresa" de rosa chacel, porque sigo tirando de mis reservas de años, y este libro llevaba tiempo por el despacho (es que también almaceno libros en el despacho, por si acaso... y no preguntes por si acaso qué, que ha quedado demostrado que podría pasar cualquier cosa y que tener libros de reserva viene bien...) y que me subí a casa hace unos días, para tener más reservas de las que tenía...
y "teresa" nos cuenta la historia de teresa, claro... que fue amante de espronceda y que dejó a su marido (en aquella época!) para vivir en pécado con él... y vivir en pécado es más fácil en el extranjero que en españa... y lo comprobarán cuando vuelvan del destierro... y no te cuento más... pero la vida que la chacel le imagina a teresa a partir de los pocos datos que hay de ella está muy bien...
(aunque admito que leí la novela con el ceño medio fruncido... en parte porque lo de novelar la vida de una persona de verdad de la que apenas se tienen datos no me acaba de convencer... en parte por algo que decía de mi galdós en el prólogo, y en lo que no dejé de pensar durante la lectura de su novela...)
y después del libro de la chacel, me leí "al pie de la escalera" de lorrie moore... y te diré que es espectacular... por qué?... pues la verdad es que el porque no lo sé... sé que la novela tiene cuatrocientas páginas y me las leí casi, casi del tirón... y no es la historia en sí, que nos cuenta la búsqueda de trabajo de una estudiante, como acaba de canguro de una niña adoptada, de sus vueltas a casa por vacaciones, del lío que tiene con un compañero y de la relación con su hermano... no es la historia de la adopción, de una niña negra por padres blancos y del paseo por las maneras que hay para adoptar niños y de lo injusto (o tal vez no tanto) que es el sistema en algunos casos... de las revelaciones de la madre de la niña... ni las dudas que tiene el hermano pequeño de la protagonista sobre si alistarse en el ejercito o no, con la guerra de irak en el ambiente... es seguramente todo eso y la manera de lorrie moore de contarlo... de hacer que te rías a carcajadas en medio de una historia que nada tiene de graciosa... de hacerte llorar sin buscarte las lágrimas...
que es espectacular... en serio... uno de los mejores libros que he leído durante esta cuarentena...
que es espectacular... en serio... uno de los mejores libros que he leído durante esta cuarentena...
y como estoy tirando mucho de reservas, decidí releerme las "memorias de adriano" de marguerite yourcenar, porque lo encontré en una de las estanterías del pasillo mientras erraba como alma en pena buscando mi siguiente lectura y me apeteció; y en parte porque este libro lo leí tan jovencita (para ser exacta a mis veintipocos años cuando me mudé a mi piso, mientras lo pintaba...) que siempre he tenido la impresión de que o me había perdido algo, o no había sido capaz de apreciarlo en toda su grandeza...
(eso y que si releo, las reservas durarán más, y como no sabemos cuando acabará esto, la única manera que se me ocurre para seguir leyendo y que las reservas duren más, es releer de vez en cuando...)
y recordaba (lo poco que recordaba) el libro más lento, más denso y más complicado (ya he dicho que me leí el libro mientras pintaba mi casa, a lo que hay que añadir que por aquel entonces yo volvía a estudiar en la universidad por las mañanas y trabajaba por las tardes, por lo que debía de estar cansada, aunque no tanto, ya que tenía apenas veinte años y a los veinte años una puede hacer esas cosas y no morir agotada...)
pero a pesar de las circunstancias, creo que mi apreciación de entonces y de ahora, tiene más que ver con los años que tenía y que tengo que con lo cansada que estaba o estoy... porque como dice la misma yourcenar sobre la escritura, pero que creo que también puede aplicarse a la lectura: "Hay libros a los que no hay que atreverse hasta no haber cumplido los cuarenta años. Se corre el riesgo, antes de haber alcanzado esa edad, de desconocer la existencia de grandes fronteras naturales que separan, de persona a persona, de siglo a siglo, la infinita variedad de los seres; o por el contrario, de dar demasiada importancia a las simples divisiones administrativas, a los puestos de aduana, o a las garitas de los guardias. Me hicieron falta esos años para aprender a calcular exactamente las distancias entre el emperador y yo."
(y a mí me hicieron falta esos años para aprender a valorar esta maravillosa obra...)
(y a mí me hicieron falta esos años para aprender a valorar esta maravillosa obra...)
y hasta aquí llego de momento, que las dimensiones de este post se me están yendo de las manos... en cuanto pueda, vuelvo y te cuento los libros que me leí después de estos...
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