viernes (por fin!) y te escribo desde la caja... y visto que ya he hecho
todo lo que podía hacer aquí, abro el editor y tecleo...
tecleo y hoy te cuento que volví a tirar mano de la antología de poesía nórdicaque
ando leyéndome poco a poco, y te copiaré un poema de karin boye (de la
que, por cierto, tengo una novela, dando vueltas por casa, hace tiempo,
que creo que me leeré un día de estos...) escritora sueca, que ha sido
un placer conocer...
los serenos pasos que me siguensi escucho, oigo escaparse la vida
ahora cada vez con mayor rapidez.
los serenos pasos que me siguen-
muerte, eres tú.
antes estabas muy lejos-
yo te quería demasiado.
ahora que ya no te deseo,
ahora estás ahí.
muerte querida, hay algo en tu esencia
que consuela dulcemente:
cómo preguntas si uno se ha hecho grande
o ha malgastado toda su vida!
muerte amada, ahí hay en tu esencia
algo que te deja limpio y transparente:
aquello que es igual en los malos y los buenos
lo pones al descubierto, lo desnudas.
ven conmigo y deja que te coja de la mano,
tranquiliza profunda y buenamente.
lo hermoso lo haces esencialmente grande,
lo feo lo haces pequeño.
es como si quisieras algo de mí.
claro que quieres un regalo:
una llavecita extraña-
la palabrita sí.
sí, sí, yo quería!
sí, sí, yo quiero!
a tus pies deposito mi devoción-
así crece la vida.karin boye
y como yo no sé hablar de poesía, y hoy tengo poco o nada que contarte, corto y cierro...
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