sobre voces proféticas (segunda parte...)

y es jueves (aunque parezca mentira) y te escribo desde la caja (claro...)

y ya me han llamado antipática (por pedirle el dni a un cliente que quería pagar con visa), y eso antes del segundo café de la mañana, lo que digo yo que no debe ser muy sano... y encima era uno de esos que se creen agentes del fbi (ya sabes, esos a los que les pides el dni, y abren la cartera y sin sacar el dni, te lo enseñan durante una milésima de segundo y la cierran, como hace el fbi en las películas cuando se identifica).

en fin... que es jueves, y yo venía a contarte que sigo leyendo voces proféticas, esa antología de relatos de escritoras estadounidenses de entresiglos... 

y hoy te hablaré de los tres relatos que incluye esta antología de kate chopin (autora a la que conocí hará un año en enero)

el relato una mujer respetable que nos cuenta lo que le molestó a la señora baroda que su marido invitara a su amigo, gouvernail, a pasar una semana o dos en la plantación con ellos... y que la señora baroda, además de ser una mujer respetable, era una mujer muy sensata; y sabía que hay algunas batallas en la vida que el ser humano debe combatir solo...

y el bebé de desirée... desirée que no era más que un bebé; cuando el señor, al cruzar a caballo la portada de valmondé, la halló yaciendo dormida a la sombra del gran pilar de piedra... y a la que aunque el amor le hará olvidar lo oscuro de sus origenes, se lo recordará su marido cuando crezca su hijo... claro que su marido no se puede imaginar la revelación que descubrirá en una carta, cuando ya nada tenga remedio...

la tormenta... de la que te voy a dejar una cita, en vez de contarte lo que pasó durante la tormenta y las consecuencias, inesperadas de felicidad que trajo con ella...



ella era una revelación en aquella misteriosa y oscura habitación; tan blanca como la cama en la que yacía. su carne firme y elástica que por primera vez conocía su derecho de nacimiento, era como una nívea azucena que el sol invita a contribuir con su respiración y perfume a la vida imperecedera del universo.

la generosa abundancia de la pasión de ella, carente de malicia o engaño, era como una llama blanca que penetraba y encontraba solicita respuesta en las profundidades de la propia naturaleza sensual de él harta extremos nunca alcanzados.

kate chopin (la tormenta)


tres relatos impresionantes, con esa vuelta de tuerca al final que hace que todo el relato cambie...


y también te hablaré en esta segunda entrega, de el relato los otros dos de edith wharton... autora a la que no me canso de leer... 



junto a la chimenea del salón, waythorn esperaba a que bajase su esposa a cenar. era la primera noche que pasaban juntos bajo techo propio, y se sentía sorprendido por emocionarse como un muchacho.

edith wharton (los otros dos)


y que me ha vuelto a llevar a ese nueva york de normas y convenciones en el que tan bien se maneja, para contarme la historia de un tercer esposo que no contaba con que, su mujer no es viuda, sino divorciada... y aunque la sociedad admite el divorcio, sus integrantes, se tienen que acostumbrar a situaciones nuevas... como tomar el te con los dos ex maridos de tu mujer...

una maravilla...


y ahora voy a cortar y cerrar... 

 

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