viernes (que parece lunes) y te escribo desde la caja... y a pesar de la hora que es (empiezo este post, apenas veinte minutos después de abrir; lo que no sé es cuando lo acabaré...) ya he dicho tres veces por teléfono que hoy abrimos, y en nuestro horario habitual... claro...
y es que la gente al parecer no entiende que el pequeño comercio hace lo que ha hecho toda la vida: abrimos los días laborables y cerramos los festivos... pues al parecer lo que tan lógico me parece a mí, hay gente que no lo tiene del todo claro... porque tengo un mail del día de nochebuena, pasado el cierre, en el que un cliente nos pregunta si tenemos un producto para pasar a recogerlo...
y te diría que la culpa es del corte inglés y de los grandes centros comerciales, y eso de abrir domingos, festivos, fiestas de guardar y demás... pero lo cierto es que toda la culpa no es suya... es la gente la que no tiene límites, la que no piensa en los demás... es la gente la que no entiende que si los domingos nadie fuera a comprar, los centros comerciales no abrirían... es la gente la que se ofende si le dices que el día navidad cierras...
("todo el día?", me preguntó sorprendido hace un par de días un señor... señor que seguro que piensa que con cerrar para ir a comer con la familia, ya tenemos mas que de sobra, porque precisamente el día de navidad, él quería venir a comprar...)
en fin... hemos sobrevivido a la navidad (un año más), y ahora el siguiente objetivo es sobrevivir al fin de año...
viernes y yo en realidad venía a contarte que me leí hace unos días un librillo que contiene tres historias en torno a gatsby, de francis scott fitzgerald, claro...
tres relatos: sueños de invierno, dados, puño americano y guitarra y lo más sensato... las historias de dexter, powell y george o’kelly (o quizás debería decir de judy jones, amanthis powell y jonquil cary, que son las ellas de los relatos)... tres relatos que nos cuentan historias de desilusión, de orgullo, de rupturas, de sueños de futuro, y de futuros que al cumplirse no son lo que uno esperaba, porque los protagonistas han cambiado y la vida se ha llevado algo que no podrán recuperar... tres historias muy gatsbyanas (si me dejas que me invente la palabra) de las que, con tu permiso, no te voy a contar más... por si te las quieres leer en un momento dado...
no te voy contar más, pero antes de cortar y cerrar, te voy a dejar un pedacito de uno de los relatos...
tal vez ella también vería el ocaso y se detendría un momento para recordar, antes de que él se desvaneciera en el pasado de sus sueños. la oscuridad de aquella noche cubriría para siempre el sol, los árboles, las flores y las risas de la juventud de george.
francis scott fitzgerald (lo más sensato)
una maravilla los tres relatos...
y ahora corto y cierro, que acaba de llegar la jefa y voy a ver si consigo que el jefe me invite a desayunar...
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