martes, y te escribo desde el despacho... con la caja hecha, y los listados esperando en la impresora a que me levante y los recoja... con el correo abierto, impreso y esperando junto con los listados... y con mucho, mucho, mucho sueño... nada a lo que otro café no ponga remedio...
martes y aunque estamos en fechas de balances, la verdad es que no me apetece recordar el año que se acaba... no porque haya sido malo... sino porque no soy muy de balances, y no creo que mañana se termine nada, ni que empiece nada pasado mañana...
en fin, martes, y como no quiero hacer balances ni resúmenes ni nada de eso, seguiré tirando del hilo de mis lecturas para contarte que estuve leyendo un libro maravilloso: menos que uno, libro que contiene algunos de los ensayos de mi muy querido joseph brodsky...
y tengo aquí unas palabras suyas que me vienen bien hoy, ya que dice bordsky en uno de sus ensayos que:
puestos a hablar de fracasos, intentar recordar el pasado es como tratar de entender el significado de la existencia. ambas cosas nos hacen sentir como un niño pequeño que se esfuerza por agarrar una pelota de baloncesto: las palmas de las manos no cesan de resbalar.
joseph brodsky (menos que uno)
y es que me han encantado estos ensayos en los que brodsky mezcla recuerdos y literatura como sólo un poeta puede hacerlo... y es que yo solo conocía de brodsky sus poemas, y la verdad es que ha sido un placer conocer sus prosas...
y me ha contado cosas como que: "si seguíamos opciones éticas, no se basaban tanto en la realidad inmediata cuanto en las normas morales derivadas de la ficción. éramos lectores ávidos y contraíamos la dependencia de lo que leíamos. los libros, tal vez por su elemento formal de finalidad, nos tenían en su absoluto poder. dickens era mas real que stalin o beria. más que ninguna otra cosa, las novelas afectaban a nuestras formas de comportamiento y conversaciones y el 90 por ciento de estas últimas versaba sobre novelas. solía convertirse en un círculo vicioso, pero no queríamos romperlo."
y también cosas curiosas sobre escritores a los que adoro, como que "cuando su padre se enteró de que su hija estaba a punto de publicar una selección de sus poemas en una revista de san petersburgo, la llamó y le dijo que, aunque no tenía nada contra su gusto por escribir poesía, quería instarla a «no manchar un nombre respetado» y recurrir a un seudónimo. la hija accedió y así es como «anna ajmátova» entró en la literatura rusa, en lugar de anna gorenko."
(impresionante, por cierto, cuando brodsky opina que quizás ese pseudónimo la salvó, ya que al escribir el requiem (libro que planeo releer en breve), demostró que anna ajmátova soportó lo que quizás anna gorenko no habría sido capaz de soportar...)
y también dice "que cuando leemos a un poeta, participamos en su muerte o la de sus obras. en el caso de maldestam, participamos en la dos."
o que "de los ochenta y un años de su vida, nadiezhda mandelstam pasó diecinueve como esposa del mayor poeta de rusia en este siglo, osip mandelstam, y cuarenta y dos como su viuda.", y que pasó esos años "aferrada a la olla en la que llevaba un rollo de papel con los cantos de él, aprendiéndolos de memoria por la noche por si los encontraban unas furias con una orden de registro."
y además de estos tres escritores a los que adoro (anna ajmátova, y osip y nadiezhda mandelstam) en estos ensayos, brodsky me ha hablado de otros de mis poetas favoritos, como kavafis, marina tsvietaiéva, auden, dostoyevski...
así que sí... ha sido una maravilla conocer las prosas de brodsky, y descubrir que además de encantarme sus poemas (algunos de los cuales me hacen compañía desde hace más de quince años), tenemos en común amores de papel, y admiramos las mismas obras y a los mismos autores...
y ahora corto y cierro... que creo que tengo que salir a la caja un momento...
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