estando ya en la granja encargaba a inglaterra libros para nosotros. esto suponía el despliegue sobre la mesa del comedor del papel de cartas de la marca croxley, de las plumas y la tinta para redactar largas listas de libros. mi madre escribía la dirección de las librerías de londres, sellaba el sobre y se lo daba al chico que lo llevaba en su bicicleta hasta la estación, y desde allí lo entregaba a la oficina de correos. (...) la carta de mi madre viajaba en tren a salisbury, la llevaban a la oficina local de correos y allí la metían en un tren con dirección a beira o ciudad del cabo. un barco llevaba la preciosa misiva hasta londres, inglaterra. alguien la leía y preparaba enormes paquetes con papel de embalar marrón, los ataba con una cuerda tupida y los enviaba en el barco con destino a ciudad del cabo o beira. entonces hacían el viaje en sentido inverso: en tren hasta salisbury y a la correspondiente oficina de correos; el tren con destino a banket, donde los paquetes esperaban en la oficina de la estación hasta que el boy, o a veces mi madre, iba a recogerlos. y por fin, el placer de contemplar esos paquetes, dispuestos sobre la mesa del comedor y sobre la cama auxiliar de mi habitación.
la cita es de alfred y emily de doris lessing... y sé que la cita es larga, pero es que no sabía por donde cortar... y tenía otras citas de este maravilloso libro (porque de verdad que es una maravilla de libro. la lessing primero le inventa a sus padres unas vidas sin la primera guerra mundial, y después nos cuenta lo que pasó de verdad) pero es que ésta sobre como su madre desde áfrica pedía los libros a inglaterra para que ella y su hermano leyeran, me encanta... todo ese ritual de sacar las cartas y hacer listas de libros, y todo el recorrido de la carta para llegar a londres y de los libros para llegar a la granja, me parece algo increible y maravilloso... y quería compartirlo... claro...
una maravilla como la lessing inventa y recuerda y de la mezcla resulta una novela...
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