marianela


 
es el horrendo desplome de las ilusiones, es el brusco golpe de la realidad, de esa niveladora implacable


lo dice don benito pérez galdós en marianela (ya sabes, la de "los ojuelos negros, la tez pecosa, la naricilla picuda, aunque no sin gracia; el cabello escaso y la movible fisonomía de pájaro")


lo dice por boca de don teodoro... el médico que al devolver la vista al ciego (ingrato) le quita las ilusiones a mi pobre marianela (que sería feíta, pero tan dulce y tan buena que se te cuela en el corazón y ahí se queda)


(pocos dolores he sentido leyendo como al leer esa declaración de amor que escucha quien no debe)


y es que es de esos libros que duelen... porque nos hace comprender ese desplome de las ilusiones... ese brusco golpe de la realidad... esa niveladora implacable... porque cuando la realidad se nos presenta tal cual, parece que los sueños se nos queden rotos y sentimos que durante un tiempo no podremos simular no saber las verdades que hemos intentado ignorar... que tendremos que mirarlas, asumirlas, sobrevivirlas y después... con suerte... armar nuevas ilusiones que nos ayuden durante un tiempo a seguir respirando...


que preciosidad... galdós y su marianela...


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