ayer, después de casi dos meses de tiempo inseguro y chaparrones intermitentes, que según parece han sido agua bendita para el campo, estalló por fin la primavera y la sentí bullendo provocativa a través de los cristales de la ventana.
así empieza carmen martín gaite su nubosidad variable... es la voz de sofía, que se irá alternando con la de mariana para contarnos una historia de pasados y futuros que se ven entremezclados... de realidades y sueños... de amistad y de escritura... algo realmente increible...
sí... porque el libro me atrapó literalmente desde que lo empecé, y sofía y mariana me parecieron tan reales como yo misma...
suspiré hondo. a veces nos olvidamos de lo bueno que es suspirar. algo aflora a través del maquillaje del alma. es una necesidad física de tregua, como bajar el telón para empezar otro acto. y contener el suspiro puede proporcionar trastornos.
y yo suspiro hondo desde que leí este fragmento... ahora mismo... en este momento, mientras tecleo, suspiro hondo... porque tiene razón la martín gaite... a veces nos olvidamos de lo bueno que es suspirar... y como también dice que contener el suspiro puede proporcionar trastornos, yo ya no los contengo y me paso el día suspirando y pensando que es bueno...
un libro maravilloso...
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