porque tienes el don y posees la gracia
de mirar a través y detrás de mi máscara,
(que los años blanquearon con sus golpes de lluvia)
y de ver el auténtico rostro de mi espíritu,
testigo desolado del curso de mi vida...
porque tienes la fe y el amor necesarios
para a través del mismo letargo de mi alma
ver el paciente ángel que un lugar aguarda
en los mundos celestes... porque ni la maldad,
ni la angustia, ni el castigo de dios,
ni el aliento cercano de la muerte, ni todo
lo que aparta a los otros o me hastía de mí...
nada de eso te aleja... enséñame, querido,
a sembrar gratitudes, cual tú hacerlo sabes.
es uno de los últimos sonetos de la portuguesa... de elizabeth b. browning... un poemario increible... una preciosa historia...
porque dicen que elizabeth permanecía en cama casi paralítica y robert browning leyó sus poemas y se enamoró de ella sin conocerla... hubo intercambio de cartas... él quería conocerla pero ella tenía miedo a decepcionarlo... y al final por fin, se conocieron, y como el padre de ella se negaba a su matrimonio, se fugaron y se casaron en florencia...
pues dicen que elizabeth fue escribiendo estos sonetos a la portuguesa mientras todo esto pasaba... y cuando robert los leyó decidieron publicarlos bajo seudonimos... aunque dicen que en seguida los expertos descubrieron que eran de ella...
una preciosidad... los sonetos y la historia que los inspiró...
maravillosa elizabeth b. browning...
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