la conquista de plassans



desirée batió palmas. era una chiquilla de catorce años, crecida para su edad, y que tenía una risa de niñita de cinco años.
-mamá, mamá!- gritó-, mira mi muñeca!
le había cogido a su madre un trapo, con el que llevaba trabajando un cuarto de hora para hacer una muñeca, enrollándolo y estrangulándolo por una punta, con ayuda de una hebra de hilo. marthe alzó la mirada de las medías que zurcía con delicadezas de bordado. sonrió a desirée.


así empieza zola la conquista de plassans... marthe zurciendo medias en el jardín que no sabe lo que está a punto de empezar... porque unas pocas páginas después, françois, su marido, le dirá que ha alquilado las habitaciones de arriba a un cura y a su madre... llegará el padre faujas y toda esa tranquila vida familiar desaparecerá sin remedio...


vuelta a plassans, en la que no había estado desde que leí la primera novela de la serie de los rougon-macquart (la fortuna de los rougon); vuelta a zola, que me vuelve a incomodar con la iluminación poco favorecedora con la que retrata al ser humano, pero que a la vez me fascina, porque en el fondo sé que sus luces iluminan partes que no nos gusta mirar pero que están ahí tristemente...


y pienso en esa maldad "inconsciente" (si es que se puede adjetivar de inconsciente una maldad) esos personajes que tienen unos valores tan suyos, que no ven que lo que hacen no está bien hecho... o que si lo ven prefieren no mirar... pienso en la madre del padre faujas que cuando llega a la casa la desea, y conforme a su deseo se hará con ella, independientemente de que en esa casa viva una familia y que para conseguir la casa necesite (indirectamente) destruirla... en como la avaricia se va haciendo poco a poco con los bienes ajenos, como si haber trabajado para conseguirlos no fuese suficiente derecho y el deseo prevaleciese sobre lo justo y lo injusto... nadie como zola (quizás dickens) para enseñarnos a esos personajes capaces de creerse sus mentiras basadas en una moral tergiversada... que hablando levantan mentiras que acaban con vidas... para iluminar a esos momentos en los que leyendo no entendemos como puede el género humano ser tan egoista y tan malo...


(sale octave mouret (el paraiso de las damas) cuando apenas es un adolescente y lo mandan a marsella; se entrevee a adélaïde (la fortuna de los roeugon) a través de una ventana)


y el final?... a mí se me antoja catártico... no diré nada, pero como decía se me antoja catártico el final del padre faujas y de los que poco a poco van conquistando esa casa...


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