uno de esos inolvidables principios... si... así empieza la señora dalloway de virginia woolf... la leí hace tantos años que no sabría decirte exactamente cuantos... no sé si tenía dieciocho o veinte años... el caso es que hace un par de semanas estuve viendo la peli de las horas, que empieza precisamente así... nicole kidman lo escribe, julianne moore lo lee y meryl streep lo dice... y claro... tuve que releerlo... que remedio... seguramente porque es uno de esos libros, que ya la primera vez que los lees sabes que los vas a releer... es inevitable...
"la paz envolvió a clarissa, la calma, la satisfacción, mientras la aguja, juntando suavemente la seda de elegante caída, unía los verdes pliegues y los cosía, muy lentamente, a la cintura. de la misma manera en los días de verano las olas se juntan, se abalanzan y caen; se juntan y caen; y el mundo entero parece decir "esto es todo" con más y más gravedad, hasta que incluso el corazón en el cuerpo que yace al sol en la playa también dice esto es todo. no temas más, dice el corazón. no temas más, dice el corazón, confiando su carga a algún mar que suspira colectivamente por todas las penas, y remueva, comienza, junta, deja caer."
y si he de decir la verdad, lo cierto es que si virginia ya me fascinó la primera vez que leí su señora dalloway (que todo sea dicho, fue lo primero que leí de ella), esta vez me he rendido del todo... quizás porque en estos años he ido leyendo mas cosas de ella, quizás porque en estos años he ido leyendo mas cosas de otros... el caso es que releer ese día en la vida de la señora dalloway ha sido algo maravilloso... justo en el momento justo...
qué es esto que me llena de tan extraordinaria excitación?
es clarissa, dijo peter.
sí, porque allí estaba.
increiblemente maravilloso...
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