sábado 28 de enero de 2023

terminé de leerme anoche "saturno" de sarah chiche... otro libro de duelo... el duelo de sarah por su padre, que murió cuando ella tenía sólo unos meses y el duelo por su abuela... el duelo por lo que no pudo ser, incluso el duelo por lo que fue y que tal vez debería haber sido de otra manera... 

una maravilla de libro, que no sabía de qué iba cuando lo compré... pero como era de gatopardo ediciones, no me lo pensé... y que ha sido maravilloso leer...

al principio me costó entrar... esa mezcla de pasado y de presente... esa muerte nada más empezar que marca una vida... esa sensación de pérdida constante... ese no saber qué pasó exactamente... y la historia de amor de los padres... ese mito, esa leyenda maravillosa... y la familia del padre que no ve con buenos ojos a la novia del hijo menor... y la relación de los hermanos... y la guerra de argelia... y el exilio de los abuelos... y el amor de abuela y el amor de la madre... y la tensa relación de los cuñados...

luego el ritmo de lectura se fue acelerando... la muerte de la abuela, la herencia, la depresión, la desaparición, la casi aniquilación... y el renacer... pero no del todo... 

que me acabé el libro del tirón, casi sin darme cuenta, saltándome la cena y la serie de los viernes, porque quería saber como terminaba la historia de sarah...

dice sarah chiche: "Nunca he sabido del todo por qué habré sobrevivido a aquello de lo que uno no suele recuperarse. Hay pérdidas radicales que, lejos de mitigar el amor o la dicha, los hacen aún más candentes, pérdidas de las que uno jamás se recupera ni desea recuperarse. El asombro y el dolor ante la belleza feroz de la vida me han devuelto a la noche, allí donde la única riqueza que tiene valor procede de las entrañas del ser.

y dice también que "En la muerte de los soles no veo otra cosa que tú rostro; y no quiero que sea de otra manera."

que: "Dicen que el tiempo hace siempre su labor, pero a veces esa labor es un horror. Una querría no olvidar nunca, conservar las palabras para siempre. Pero también las palabras acaban por olvidarse."

cierto... también las palabras acaban por olvidarse, y los días y los detalles... sobre todo cuando la otra persona no está aquí para contrastar recuerdos, para recontarnos nuestra historia una y otra vez, y así fijarla...

dice también sarah chiche que "Si no llamé entonces a nadie para pedir ayuda fue por decencia. Me daba demasiada vergüenza. No era cuestión de violentar a nadie con mi aflicción. "Todo va de maravilla", me limitaba a responder, siempre por escrito, cada vez que algún viejo amigo o mi madre me envía a un mensaje para interesarse por mí.

y lo entiendo... entiendo lo de por decencia, quizá no es tanto la vergüenza como ese no querer violentar a nadie, ese no querer molestar, ese no querer imponer una pena ajena...

y poco después dice que "Lo que mata es también la condescendencia y el desprecio de quienes piensan que el dolor de un duelo prolongado es producto de una indolencia o debilidad autocomplaciente." 

cierto también... no sé si mata pero sí desmoraliza, paraliza, te hace enmudecer... es como si siguieras sufriendo porque quieres... como si, creo que ya lo he dicho, no lo estuvieras haciendo bien...

habla sarah chiche de "La tristeza que te inunda el pecho nada más abrir los ojos. La absoluta falta de apetito y de energía, que mitiga cualquier deseo de levantarse. La huida hacia el alquitrán del sueño.

y poco después dice "Hay que vivir, te dicen, vas a vivir, tienes que vivir, la vida es hermosa, eres demasiado joven para morir, resiste un poco, ya verás que vale la pena. Estás en estado de shock, te dicen, más adelante tendrás que ir a ver a alguien para hablar de ello, para contarle cómo y por qué has llegado a este punto, pero aún es muy pronto, hablar de ello ahora te haría más daño que otra cosa, primero tienes que serenarte

y que "Tienes que trabajar, te dicen, el trabajo es salud, el trabajo empodera, ahora que el torbellino de tu cabeza va frenando deberías volver a trabajar, aprender de nuevo a vivir en sociedad, imponerte reglas y limitaciones. De verdad que te hará bien."

te dicen muchas cosas, sí... desde el cariño y el desconimiento... 

dice también sarah chiche que "El saber que nos lega la muerte no se borra. Después de ciertas deflagraciones, uno no vuelve a habitar del todo consigo mismo. Pero es precisamente por esta razón por la que es posible amar más intensamente: puesto que todo está perdido, no queda nada que perder."

y lo entiendo... yo he cambiado, y lo entiendo... me parece lógico... no puedo ser la misma, es imposible... eso sí que me preocuparía...

y casi al final dice que: "A veces, cuando parece que el duelo ha llegado a su fin, encuentro una carta, una fotografía, un cepillo para el pelo, las gafas del difunto o sus apuntes del segundo año de medicina, y tengo que esconderme para llorar. Dicen que si podemos soportar la perdida de nuestros muertos es gracias a la memoria, que nos permite revivir la complejidad de los vínculos que nos ligaron a ellos. Dicen que es así como nos avenimos a desprendernos de ellos y recuperamos la alegría de vivir, la dicha del amor. Y es cierto, las más de las veces.
Pero lo que experimentan las personas como yo es algo muy distinto. Para nosotros el duelo no se acaba nunca. Es más, no queremos que se acabe. Nos oponemos a su evacuación forzosa. No estamos dispuestos a superar la pérdida. No nos gusta que nos consuelen, que nos separen del objeto perdido. Vivimos permanentemente en y con nuestros muertos, en la radiación oscura de nuestros mundos asolados; y es eso lo que nos hace felices.

creo que soy como sarah porque es cierto, no quiero que mi duelo se acabe, no quiero superar la pérdida, quiero aprender a vivir con esto, no a superarlo, ni a olvidarlo... lo que intento es encontrar la manera de vivir en este mundo asolado (en este nuevo presente).

y por último, dice sarah chiche para terminar el libro que "Estoy entrando en el otoño de Saturno. Y por el camino que he emprendido, sola, pero con mi padre, sola, pero con mis seres queridos, sola, pero con los melancólicos, los enamorados, los dolientes y los atribulados, sola, pero oculta entre la multitud de los vivos y los muertos, todo está perdido, todo sobrevivirá, todo está perdido, todo se ha salvado. Todo está perdido. Todo es espléndido."


que me ha encantado este libro...


y ahora he retomado los diarios de virginia woolf y me estoy releyendo el año mil novecientos treinta y ocho...



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