he estado leyendo "los extranjeros de mabery road" de salka viertel estos días... las memorias de salka viertel me han hecho compañía en el hospital y en casa...
ingresaron a mi abuela el lunes en el hospital, y falleció el viernes a las seis de la mañana... tenía noventa y ocho años... ha sido rápido, casi no se ha enterado, casi no ha sufrido, y creo que no ha tenido miedo... o al menos eso espero... pero ninguna de estas cosas que me repito y les repito a los demás me consuelan en realidad, ni que tuviera noventa y ocho, ni que haya sido rápido, ni que no se haya enterado, ni que no haya sufrido, ni que no haya tenido miedo...
salka viertel me contó la muerte de su madre justo la noche antes de que mi abuela falleciera... a ella tampoco pareció consolarle ni la edad de su madre, ni la rapidez de la enfermedad ni nada de eso... así que me siento menos rara y menos sola...
tener que abrir la tienda apenas una hora después de enterarte de la muerte de tu abuela es raro... tener que facturar y aperturar el año y todas esas cosas, mientras piensas qué música quieres que pongan en la ceremonia, es raro...
pasar la tarde de fin de año en un tanatorio es triste y raro...
y en el libro de salka, murió bertold... pero llevaban muchos años separados...
y después del libro de salka viertel y retomé los diarios de virginia, porque no podía pensar demasiado y los diarios de virginia vienen bien cuando estás triste...
y aunque me hubiera gustado irme a dormir cuando volvimos del tanatorio, al final aguanté hasta las doce, fui a casa de mis padres y me tomé las doce uvas y brindé con cava, vi el vestido de la pedroche y me fui a dormir después de abrazar a mi padre y a mi madre...
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