viernes (por fin!) y te escribo desde el despacho... y ayer me pasé la
tarde intentando cuadrar los bancos... no me fue mal... ya tengo dos a
fecha treinta y uno de marzo... pero tantos números acabaron por
marearme y aunque me quedan apenas dos apuntes para cuadrar otra de las
cuentas, la verdad es que he decidido que bastantes números he tenido
ya... así que hasta esta tarde no creo que me vuelva a poner con ello...
además, tengo la teoría de que por las tardes me cunde más... las
mañanas son más caóticas, más de imprevistos, más de llamadas, de cosas
que hacer al momento, de interrupciones y de salidas a caja... por las
tardes (sobretodo a partir de las cinco) parece que todo se calma, que
el teléfono suena menos, que las urgencias no son tan urgentes y que me
puedo centrar... seguramente por eso, hay ciertas rutinas (sentar
facturas de proveedores, cuadrar los bancos, hacer talones...) que casi
sin darme cuenta me voy dejando para las tardes, y en especial para las
tardes de finales de semana... porque aunque parezca mentira, los jueves
y los viernes son los días en los que consigo más o menos ponerme al
día con todas esas rutinas que durante la semana voy dejando porque
circunstancias mandan...
viernes, y yo en realidad venía a hablarte de uno de los libros más bonitos que me he leído últimamente... la analfabeta de agota kristof, a la que no te sabría decir como llegué, pero que ha sido un auténtico placer conocer...
leo. es como una enfermedad. leo todo lo que cae en mis manos, bajo los ojos: diarios, libros escolares, carteles, pedazos de papel encontrados por la calle, recetas de cocina, libros infantiles. cualquier cosa impresa.
tengo cuatro años. la guerra acaba de empezar.
vivimos en un pueblecito que no tiene ni estación, ni electricidad, ni agua corriente, ni teléfono.
agota kristof (la analfabeta)
y así comienza este relato autobiográfico, en el que agota kristof nos
contará como pasó de ser una niña que con apenas cuatro años y de la
mano de su abuelo, sorprendía a todo el pueblo, sabiendo leer con tan
pocos años; a ser una analfabeta como ella misma dice, al escapar de su
país, y enfrentarse a una lengua nueva... y en como volvió a cambiar su
mundo al aprender de nuevo a leer, y a escribir... claro...
y agota kristof nos irá contando su historia, su infancia con sus padres
y sus hermanos, su estancia en un internado del estado, y la huida a
suiza, y como después de años trabajando allí, decidió aprender a leer
francés, y a escribirlo (siempre con el diccionario cerca).
y se pregunta agota kristof en un momento dado: "cómo
habría sido mi vida si no hubiera dejado mi país? más dura, más pobre,
pero también menos solitaria, menos rota; quizá feliz. de lo que sí
estoy segura es que hubiera escrito lo que fuera en cualquier lengua."
algo de lo que después de leerla, yo también estoy segura...
y antes de cortar y cerrar, te voy a dejar un trocito en el que ella
misma explica cómo hacerse escritor... porque te parecerá una tontería,
pero me ha venido bien leerlo...
en primer lugar, hay que escribir, naturalmente. luego, hay que seguir escribiendo. incluso cuando no le interese a nadie, incluso cuando tenemos la impresión de que nunca interesará a nadie. incluso cuando los manuscritos se acumulan en los cajones y los olvidamos para escribir otros.
agota kristof (la analfabeta)
que me ha encantado... y sí... ya estoy buscando más libros de esta mujer traducidos al castellano...
corto y cierro...
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