el cuaderno dorado



solamente hay una manera de leer, que es huronear en bibliotecas y librerías, tomar libros que llamen la atención y leer solamente ésos, echándolos a un lado cuando aburren, saltándose las partes pesadas y nunca, absolutamente nunca, leer algo por sentido del deber o porque forme parte de una moda o de un movimiento. recuerde que el libro que le aburre cuando tiene veinte o treinta años, le abrirá perspectivas cuando llegue a los cuarenta o a los cincuenta, o viceversa. no lea un libro si no es para usted el momento oportuno.


lo dice doris lessing en el prefacio de el cuaderno dorado... un libro algo denso... a veces complicado... creo que porque muestra cosas que no nos gusta mirar demasiado... o quizás porque su estructura (esa novela dividida en cinco partes, entre las que se van intercalando los distintos cuadernos, hasta llegar al cuaderno dorado) me hacía dudar constantemente que era cierto y que imaginado...


leí el prefacio entre la dama de shalott de tennyson y el florilegio de la rossetti... pensé que no era el momento (la misma autora dice que el libro es denso), y al terminar el prefacio lo dejé... pero mientras leía el florilegio pensaba en él... así que en cuanto acabé de leerlo, lo retomé...


y fue curioso porque el libro ha venido en un momento en que quizás necesitaba leerlo... porque puede que haya entendido ciertas partes de mí misma que no entendía... porque puede que me haya dado respuestas a preguntas que me rondaban pero que no me hacía...


una maravilla volver a leer a la lessing... ya sabes, una de esas maravillosas mujeres que en algún momento ganaron el nóbel...




No hay comentarios:

Publicar un comentario