era joven, bonitilla, esbelta, de una blancura casi inverosímil de puro alabastrina; las mejillas sin color, los negros ojos más notables por lo vivarachos y luminosos que por lo grandes; las cejas increibles, como indicadas en arco con la punta de un finísimo pincel; pequeñuela y roja la boquirrita, de labios un tanto gruesos, orondos, reventando de sangre, cual si contuvieran toda la que en el rostro faltaba; los dientes, menudos, pedacitos de cuajado cristal; castaño el cabello y no muy copioso, brillante como torzales de seda y recogido con un gracioso revoltijo en la coronilla.
esta es la descripción que hace galdós de su tristana... si... y para mí que galdós está un poco enamorado de ella... de tristana... la señorita de reluz... claro...
- pero fíjese, sólo tres carreras pueden seguir las que visten faldas: o casarse, que carrera es, o el teatro..., vamos, ser cómica, que es buen modo de vivir, o.. no quiero nombrar lo otro. figúreselo.
- pues mira tú, de esas tres carreras, únicas de la mujer, la primera me agrada poco; la tercera menos, la de en medio la seguiría si yo tuviera facultades; pero me parece que no las tengo... ya sé, ya sé que es difícil eso de ser libre y honrada. y de qué vive una mujer no poseyendo rentas? si nos hicieran médicas, abogadas, siquiera boticarias o escribanas, ya que no ministras y senadoras, vamos, podríamos... pero cosiendo, cosiendo... calcula las puntadas que hay que dar para mantener una casa... cuando pienso lo que será de mí, me dan ganas de llorar.
triste verdad, la que descubre la pobre tristana, que quiere ser libre y honrada y no sabe muy bien cómo, en una españa que condena a una mujer al matrimonio y a poco mas...
yo te quiero, y te querré siempre, pero deseo ser libre. por eso ambiciono un medio de vivir; cosa difícil, verdad? saturna me pone en solfa, y me dice que no hay más que tres carreras para las mujeres: el matrimonio, el teatro y... ninguna de las tres me hace gracia. buscaremos otra. pero yo pregunto: es locura poseer un arte, cultivarlo y vivir de él? tan poco entiendo del mundo que tengo por posible lo imposible?
y lo que me tiene alucinada es la mujer que creó galdós con su tristana... que incluso estando enamorada (maravillosas sus cartas) sigue pretendiendo encontrar otra salida para esa libertad honrada... y que se pregunta si es locura poseer un arte, cultivarlo y vivir de él... que reivindica algo que en aquella españa no era tan reivindicable como podríamos pensar...
(leyendo a galdós en algún momento me descubrí pensando: "yo soy tristana")
que maravilla de personaje, de historia, de todo... porque galdós consiguió que riera, que suspirara y que llorara leyendo la historia de su tristana...
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