"las más hermosas obras de los hombres son obstinadamente dolorosas. qué sería el relato de la felicidad? se cuenta nada más lo que la prepara, luego lo que la destruye."
la cita es de el inmoralista de gide... que para mí viene a ser lo mismo que decía tolstoi al principio de anna karenina (ya sabes: que todas las familias felices se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera) y de ahí nuestra fascinación por el dolor; o quizás es todo lo contrario, es que nos reconforta encontrar similitudes entre nuestros dolores... no sé... por aquello que decía la maga de que es mucho más fácil hablar de las cosas tristes que de las alegres... ya sabes, que la felicidad es solamente de uno y en cambio la desgracia parecería de todos...
(a veces me pregunto si no será que no hemos encontrado aún las palabras para hablar de la felicidad o será que seguimos siendo supersticiosos... porque anoche, en el libro que ando leyendo, los protagonistas al descubrir lo felices que son tienen miedo de la envidia de los dioses y mienten en voz alta sobre penas imaginarias. será que seguimos teniendo ese miedo a los dioses vengativos, o al destino cruel y por eso preferimos no tentar a la suerte y no hablar demasiado de la felicidad, no sé)
gide también dice en el libro
"si eso era aún la felicidad, sé que, desde entonces, he querido retenerla, como se quiere, en vano, retener entre las manos juntas un agua huidiza; pero ya notaba yo, junto a la felicidad, alguna otra cosa que no era la dicha, que coloreaba bien mi amor, pero como colorea el otoño."
y quizás es simplemente eso... que intentando mantener la felicidad... intentando retenerla... no tenemos tiempo de ponerla en palabras...
No hay comentarios:
Publicar un comentario