y algo empezó a hurgarle vagamente en la memoria, algo así como una palabra conocida pero momentaneamente olvidada de la que uno trata a toda costa de acordarse, la sabe uno muy bien, y sabe que la sabe; sabe uno exactamente lo que significa y está a punto de captarla y, sin embargo, se niega a ser recordada a despecho de todos los esfuerzos.
la cita es del eterno marido, de dostoyevski... una historia increible, el marido y el amante que se encuentran años después, cuando la mujer que completaba el triangulo ha muerto y con hija (y dudas sobre su paternidad) de por medio... muy dostoyevski... ambientes oscuros, conversaciones que van demasiado lejos sin decir nada y esa manera que solo dostoyevski tiene de contarnos las cosas...
sobre la cita, quien no conoce esa sensación... ese la tengo en la punta de la lengua pero no consigo pronunciarla... ayer me pasaba algo parecido (aunque no exactamente lo mismo) sobre liz taylor... quería decir algo pero no salían las palabras... así que anoche busqué el libro de capote y el capítulo sobre ella... te dejo sus palabras (que yo no sé que decir)
su cara, con esos ojos de color lila, es el sueño de un presidiario, el rostro ansiado por cualquier secretaria: irreal e inalcanzable, y al mismo tiempo tímida, excesivamente vulnerable y muy humana, con un leve brillo de suspicacia resplandeciendo en el fondo de aquellos ojos color lila.
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