en la casa de claudine (dos)

en cuanto a los libros infantiles, nunca me atrajeron. enamorada de la princesa en su carro que soñaba bajo el cuarto creciente de la luna, y de la bella durmiente del bosque entre sus pajes postrados: prendada del señor gato con botas de siete leguas, trataba de encontrar en el texto de perrault los negros aterciopelados, el brillo de la plata, las ruinas, los caballeros, los caballos de patas pequeñas de gustave doré; y tras leer dos páginas me volvía decepcionada, hacia doré.



si... la cita vuelve a ser de la casa de claudine, de colette... no he podido resistirlo... porque doré de alguna manera forma parte también de mi infancia, aunque entonces no sabía ni que su nombre era doré... y porque al leer a colette recordé sus maravillosas ilustraciones que (para que negarlo) dieron forma a los cuentos en mi imaginación...




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