momentos de vida

si la vida tiene una base sobre la que sostenerse de pie, si es un cuenco que se llena y llena y llena, en este caso mi cuenco, sin la menor duda, se apoya en este recuerdo. es el recuerdo de estar en la cama, medio dormida, medio despierta, en el cuarto de los niños de st. ives. y es oír olas al romper, una, dos, una, dos, y enviando el agua a la playa; y después, rompiendo, una, dos, una, dos, detrás de una persiana amarilla. es oír cómo la persiana arrastraba por el suelo la pequeña pieza en forma de bellota, al extremo del cordón, cuando el viento impulsaba la persiana hacia fuera. estar acostada y oír el agua, y ver esa luz, y sentir, es casi imposible que yo esté aquí; sentir el más puro éxtasis que se pueda concebir.

podría consumir horas intentando escribir esto tal como debiera escribirse, a fin de comunicar aquella sensación que incluso en este momento experimento con mucha fuerza. pero no lo conseguiría (a no ser que tuviera una suerte maravillosa)





la cita (muy larga, lo sé, pero no había por donde cortar) es de los momentos de vida de virginia woolf... seguramente me gustó porque me recordó las olas que sigue siendo mi libro favorito entre los libros de la woolf precisamente por esa cadencia de las olas al romper que se siente durante todo el libro... seguramente porque el último párrafo me toca... porque la woolf consigue siempre que me quede con la boquita abierta por su manera de escribir...




un libro maravilloso en el que virginia dice de si misma que ella es sólo:




"una simple escribidora; peor aún una simple tratante de ensueños."




fijate que casualidad... yo de mayor quiero ser eso...

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