eras como un religioso fanático
sin dios - incapaz de rezar.
querías ser escritora.
querías escribir? qué había dentro de ti
que debía contar su cuento?
la historia que ha de ser contada
es el dios del escritor, quien más allá del sueño
llama inaudible: "escribe".
escribir qué?
es el principio de uno de los poemas de las cartas de cumpleaños que ted hughes le escribió durante veinticinco años a sylvia plath tras su muerte...
es uno de esos libros que me atraían y me repelían a partes iguales... adoro a sylvia plath, eso no es un secreto... y adorar a sylvia, no me preguntes porque, implicaba odiar a ted hughes, su marido poeta que la engañó con todo lo que se movía y que acabó abandonandola con sus dos críos días antes de su suicidio... pero por otro lado, veinticinco años de poemas escritos a ella tras su muerte es un precioso gesto de amor... no?
leí las cartas de ted que no son cartas, son poemas, en dos noches... preguntándome si tras mi muerte alguien me escribirá poemas... debatiéndome conmigo misma, porque las cartas de hughes no dejan de ser la otra versión de la historia... no dejan de ser a veces excusas... coartadas para contar porque pasó lo que pasó...
no sé... me provocan sentimientos contradictorios los poemas de hughes...
me quedo con este principio de uno de los últimos poemas (cuelgo solo el principio porque el poema es largo) quizás porque es de esos que no he podido evitar quedarme... quizás porque yo también soy un poco un religioso fanático sin dios... quizás porque desde que recuerdo quiero ser escritora pero no sé que hay dentro de mí que debe contar su cuento...
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