sobre martes y navidades...

martes y te escribo desde el despacho... con la caja hecha y el correo abierto, impreso y entregado... y con nada que hacer... al menos de momento... aunque teniendo en cuenta el día que es, no creo que la mañana se complique demasiado (las agencias no sé si reparten, y el teléfono apenas ha sonado desde que hemos abierto, y yo tengo todo mas o menos al día...) y es que en días como éste no suele haber mucho lío...





martes y aunque he empezado a contarte las siete diferencias entre las navidades pasadas y presentes (de las futuras todavía no tengo noticias, pero si fuera por mí se parecerían a las de ahora...), he borrado los tres párrafos que llevaba escritos, porque si bien es cierto que desde que todo cambió, disfruto de la nochebuena como hacía años que no lo hacía, también es cierto que guardo muy buenos recuerdos de aquellas otras navidades (como guardo también recuerdos preciosos de las primeras navidades que creo que recuerdo...), así que dejaré de lado las comparaciones, y simplemente te diré que hoy estoy tranquila, y que aunque las navidades no sean una de mis fechas favoritas, la verdad es que tengo ganas de que llegue la hora de cenar, para comer una vez más la famosa carne en salsa de mi querida madre, y para sacar del armario del pasillo todos los regalillos que he ido comprando este año...


es curioso como podemos convertir casi cualquier cosa en costumbre... nosotros hoy tenemos una nueva, que empezó el año pasado y que es ir a la residencia a pasar la tarde con la abuela, hasta la hora de la cena...


también es curioso como el tiempo atenua las cosas y lo que el año pasado fue un palo, este año no está rodeado de la extrañeza y el dolor que lo envolvían el año pasado... a todo se acostumbra una (por suerte o por desgracia) hasta a entender que lo que queremos y lo que podemos no tienen porque coincidir... y que a veces las cosas que más duras nos parecían, son las mejores teniendo en cuenta las circunstancias... puede que no para nosotros, pero sí para los demás... y eso, aunque cuesta, es lo que importa...





mañana?... mañana otra nueva tradición que este año celebrará su segunda edición: ir al mismo restaurante del año pasado, a comer con la abuela, que lleva desde que reservamos la mesa sin decidir si de segundo querrá carne o pescado...





y antes de cortar y cerrar, me vas a dejar que te adelante lo que aparecerá mañana en mi pequeño palacio... uno de aquellos poemas perdidos de la dorothy parker, que me hizo sonreír, y por eso quiero compartirlo hoy en este rinconcito, que sigue teniendo tanta magia (o más) que al principio...






navidad, 1921

 

no te pido regalos insólitos,

   un tesoro de otro mundo de metales olvidados;

orquídeas que se abrieron en el aire selvático,

   odio tropical en sus pétalos agonizantes;

ónice y ébano, negros como el dolor,

   tallados con una paciencia que supera lo creible.

perfumes, para atormentar el cerebro sobresaltado;

   encajes durante cuya confección han muerto mujeres;

perlas en tonos fríos sacadas del océano, donde

   grutas de verde apenado las extrañan.

no te pido regalos insólitos;

   cariño, sé que no me los harías.



regálame tu amor, esta Navidad.

   regálame tus pensamientos, cuando suena el carrillon.

deja que me marche mas feliz

   deja que en el fondo de mi alma canten tus palabras.

regálame tus esperanzas, cuando las campanas suenan claro,

   hechizando el aire con su compás dorado.

regálame tus deseos para el año nonato,

   llena mi corazón de tesoros secretos.

regálame todo lo que puedas decir,

   libera todos tus sueños más delicados.

regálame tu amor, esta navidad;

   pero cumple tus promesas por favor, cuando las cosas mejoren.

dorothy parker (poemas perdidos)


 


 


feliz navidad a los que os guste celebrarla... y para los demás, paciencia, todo acabará mañana...

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