sobre tierras baldías y cuartetos...

miércoles y te escribo desde el despacho...


miércoles y ya tengo la caja hecha, las facturas sentadas, los talones esperando ser firmados, el correo impreso y entregado a quien corresponda en cada caso y un sueño que me caigo...


 


miércoles y yo hoy venía a contarte que la semana pasada me pasó algo parecido a lo que pasó la semana anterior... y es que al terminar de leer el hielo de anna kavan, no sabía qué libro empezar (y mira que tenía el resto del pedido a la casa del libro en casa...), y entonces me acordé de lo que me dijiste hace unos días: que si no sabía qué leer, que releyera... así que te hice caso y volví a una de las tierras baldías de t. s. eliot... precisamente a esa edición que tengo, en la que a la tierra baldía le acompañan los cuatro cuartetos...


y es que hay poemas (y libros) a los que es inevitable volver... y quizás la tierra baldía de eliot es uno de ellos...


(además confesaré que desde que leí aquella mujer inacabada de lillian hellman, quería volver a eliot... seguramente por aquello que cuenta de que ella y hammett pasaron la primera noche que se conocieron, hablando de él, entre otras cosas...)


el caso es que casi sin pensar volví a recorrer ese paisaje desolado que son los versos de entreguerras de t. s. eliot... y recordé aquello de que:


 



abril es el mes más cruel, hace brotar
lilas en tierra muerta, mezcla
memoria y deseo, remueve
lentas raíces con lluvia primaveral.
el invierno nos tuvo cobijados, cubriendo
de nieve olvidadiza la tierra, alimentando
una pequeña vida con tubérculos secos.

t. s. eliot (la tierra baldía)



 

porque así es precisamente como eliot empieza este poema... y volví a sonreír porque sin darme cuenta a veces digo aquello de que "me diste jacintos hace un año" (uno de esos versos que se te enredan sin remedio...), y de vez en cuando también me digo que:

 


en la hora violeta, cuando los ojos y la espalda
se alzan del escritorio, cuando el motor humano
aguarda como un taxi palpitando en la espera (...)

t. s. eliot (la tierra baldía)

 

porque con los años esa tierra baldía se ha convertido en un paisaje familiar... en una especie de conjuro, puede que contra el miedo... en una especie de refugio contra los malos tiempos (aunque pueda parecer una mas de mis muchas contradicciones...)

y como te decía, en la edición de la tierra baldía que elegí, estaban también los cuatro cuartetos... otro lugar seguro... otro poema que no me canso de releer pese al tiempo que ha pasado desde aquella primera vez... otros versos de esos que sin darte cuenta murmuras en determinados momentos...

 


estate quieta, le dije a mi alma, y espera sin esperanza
pues la esperanza sería esperanza de lo indebido; espera sin amor,
pues el amor sería amor de lo indebido; queda la fe, no obstante,
pero fe y amor y esperanza residen en la espera.
espera sin pensar, pues no eres capaz de pensar aún:
y así la oscuridad será la luz, y la quietud el baile.
murmullo de arroyuelos, y el fulgor del relámpago en invierno.
el tomillo invisible y la fresa silvestre,
la risa en el jardín, éxtasis no perdido
que resuena y requiere, marcando la agonía 
de la muerte y el nacimiento.
t. s. eliot (cuatro cuartetos)

 corto y cierro...

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