sobre miércoles, apuestas y las lecturas de josefina aldecoa...

miércoles y te escribo desde el despacho...


miércoles y la caja sin hacer, el correo en la impresora esperando que lo coloque donde corresponda, y ya ves, aquí me tienes, tecleando, en vez de haciendo lo que debería hacer...


pero es que sigo sin estar bien; este tiempo inestable me desestabiliza... y esta semana se me llena de imprevistos, e intento calcular los tiempos para encajar todo lo que tengo que hacer en las pocas horas que el trabajo me deja libres... pero hoy hay que facturar, así que saldré de aquí tarde, lo que me hace posponer mis planes (planes que ya pospuse ayer porque preferí hacer terapia en el bar de la esquina con una amiga)... claro que mañana tenemos aquelarre (es que ahora nuestras quedadas tienen algo de reuniones de brujas, por aquello de que maldecimos quizás mas que hace un par de años), claro que camino del aquelarre me pilla una de las tareas pendientes... así que tendré que intentar salir antes, y darme prisa para no llegar tarde... y el sábado tenemos comida familiar, y mis sábados por la tarde ya están asignados a ir a ver a la abuela... claro que camino de la residencia podría desviarme... pero eso supondría salir antes o llegar allí mas tarde...


y después de darle mil vueltas a lo que se supone que tengo que hacer... al final decido dejarme llevar... no preocuparme... y dejar que las cosas se ordenen solas... porque los días tienen las horas que tienen, y de esas horas yo tengo ocho asignadas al despacho...





y yo hoy quería contarte, que la semana pasada estuve leyendo el libro madrid, otoño, sábado, libro que recoge los cuentos completos de josefina aldecoa, ese libro que gané en una apuesta (y que casi pierdo al todo o nada...)


madrid, otoño, sábado como te decía reune los cuentos completos de josefina aldecoa (autora española a la que por cierto no conocía, y que gracias a esta apuesta, he descubierto, y me ha encantado...); este libro contiene los dos libros de relatos que publicó la autora: a ninguna parte y fiebre; mas dos cuentos que se publicaron sueltos: el cuento para susana y el mejor...


cuentos de infancia, cuentos de vuelta a casa, de cosas que los niños no entienden, de domingos, de cambios, de revelaciones, de sorpresas, de viejas amistades reencontradas...  cuentos de recuerdos, de momentos, de posguerra y de salas de cine donde descubrir la trampa del final feliz...


que me ha encantado el libro, descubrir a la aldecoa y leer sus cuentos... así que gracias...


y antes de cortar y cerrar, me vas a permitir que copie un trocito del cuento para susana... cuento en el que la autora le va contando a su hija como fue su infancia... y como sabes que las citas que hablan de libros son una de mis debilidades, entenderás que elija precisamente ésta, de entre las citas que copie en mi libreta...






pero las manzanas duraban. su olor se extendía por la casa y se detenía en la ropa de las camas, en los visillos, en los cojines.

me gustaba aquel olor. tendida en el suelo, sobre una colchoneta que arrastraba desde el desván, solía pasar grandes ratos en aquella habitación. cuando supe leer, me encerraba allí con los libros como antes me había encerrado con las revistas ilustradas. leía cuidadosamente, tratando de interpretar cada frase. leía los libros del abuelo, los que guardaba en un armario de su dormitorio: las mil y una noches, julio verne, alejandro dumas, víctor hugo... yo no había ido nunca al cine, de modo que aquellos ratos de lectura eran para mí la única posibilidad de escapar del mundo real que me rodeaba, para huir a otro, imaginario, en el que sucedían aventuras espléndidas.

josefina aldecoa (cuento para susana)





y es que hay casualidades que inevitablemente me hacen sonreir...





y ahora sí... corto y cierro... que me acaban de dar un albarán que ya metí ayer, pero al parecer hay que cambiar uno de los códigos...


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