sobre lo que se supone que debería hacer este lunes, la versión muda de la dama de las camelias y mi ausencia de mayúsculas...

y vuelve a ser lunes y yo te escribo desde el despacho, después de un fin de semana extraño que, la verdad, es que se me ha hecho muy corto...


lunes y yo tengo dos cajas por hacer, y una nota con la letra del jefe que dice algo de mí, y pone "lunes", pero de la que no tenía noticias hasta el momento... y también tengo por aquí encima de mi mesa, que hoy está especialmente caótica, los recibos para sentar y las letras que debería casar con las facturas, además de las remesas... los mails ya están seleccionados, impresos y repartidos en las cubetas correspondientes... y en cuanto consiga despejar un poco los papeles, debería ponerme con la postfacturación... así que imagínate como se me plantea este lunes que acaba de empezar... pero a mí el café con leche no me ha hecho efecto todavía, así que tecleo mientras me despierto...





y yo lo que quería contarte es que anoche estuve viendo la dama de las camelias... la dama de las camelias en versión muda... esa en la que marguerite gautier es alla nazimova y armand duval no es otro que rodolfo valentino...


una versión maravillosa que pasa la historia de una de mis cortesanas favoritas a los primeros años del siglo veinte... y nos presenta a una marguerite preciosa que va minando su salud poco a poco, pero que cambia cuando conoce a armand, ese estudiante de leyes, que según ella, debería mas bien estudiar el amor...


y lo que mas me gustó es cuando armand le regala a marguerite el manon lescaut, y se lo lee en voz alta... me gustó porque quizás ese es el detalle que mas recuerdo de cuando leí la novela de dumas hijo... y me partió el corazón cuando él le tira el dinero delante de todos, en pago por sus servicios... y (ahora es el momento en que deberías dejar de leer, si por algún azar de la fortuna no conoces como acaba la triste historia de marguerite gautier) aunque me partió el alma, admito que agradecí que él no llegara a tiempo como en la versión de la garbo, para que ella muriera entre sus brazos... porque si bien es cierto que ese final es una de mis debilidades... y es además uno de esos finales que el cine "adapta" y que yo perdono... la verdad es que soy muy mía, y prefiero la fidelidad al original... además, esa marguerite intentando salvar de la subasta el libro que él le regaló (vale que es también una licencia cinematográfica, ya que todos sabemos que al final el libro él lo comprará precisamente en la subasta, y será así como empezará a contarnos dumas hijo su triste historia) es una de las escenas que mas me ha gustado... porque ahí, creo que fue donde empecé a llorar, y ya no pude dejar de hacerlo hasta el final...


así que me encantó esta versión de una de mis historias favoritas... quizás porque es un libro al que llegué porque a mí abuela le encanta... quizás porque este fue uno de los primeros libros que yo busqué para mi abuela, en letra grande, para que lo releyera...










y ahora corto y cierro, que el café ya me ha despertado y digo yo tendré que empezar a despejar la mesa del despacho...

 

pd. y sí... los firmó... los tengo aquí encima, para meterlos en sobres...

sobre las mayúsculas... qué puedo decir?... me funciona el botón, y sé donde deberían ir... el caso es que en este blog "sólo pienso en voz alta"... y buscando una manera de expresar lo que es ese pensar; ese divagar en voz alta; ese dejar claro que esto no es literatura, sino sólo pensamientos sueltos y tecleos inconexos... pensé que quizás, quitando las mayúsculas, lo conseguía... quizás por aquello de que cuando uno habla no las marca... no sé si me he sabido explicar... aunque admito que ahora ya es mas una manía... igual que el exceso de puntos suspensivos... sólo un intento de pensar en voz alta... poco mas...

  

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