sobre benedetti y la nostalgia...

viernes (aunque todavía no he decidido si lo parece o si no) y en el despacho... sigo malucha... lo de no respirar ha sido un problema a la hora de dormir esta noche (eso y los gritos de una francesa borracha que salió a las tres de la mañana del local que tengo en frente de casa, que no paraba de gritar camino del coche, además de cantar a gritos y de reirse tan fuerte que para mí que no estaba tan borracha como quería que alguien pensara)


en resumen: que he pasado mala noche, y que tengo la sensación de que me ha vuelto a subir la fiebre... eso y que estoy insoportable (no sé si será por la bronquitis y esto de no poder respirar bien del todo, o por esto de intentar fumar menos (soy realista y no intento dejar de fumar, sólo intento fumar la mitad de la mitad, lo que, aunque nadie me reconoce el mérito, no es fácil), o porque mis rutinas se han vuelto del revés y ya no cuento días por miedo a tristezas de esas que te pillan a traición, y que te duran días detrás de los ojos...





en fin... que aprovechando esta calma antes de que se termine el año y empiece el caos (aunque de sobra sé que no será tan caótico, desesperante ni angustioso como el principio del año pasado) aquí me tienes... tecleando...





y hoy quería hablarte de con y sin nostalgia un libro de cuentos de mario benedetti que me ha dejado tocada... y es que benedetti nos va contando en catorce cuentos cosas de las que duelen, de esa manera en la que sólo él sabe hacerlo... los años del golpe de estado y de la dictadura en uruguay (y digo uruguay porque benedetti es uruguayo, pero estos cuentos podrían servir para contar los horrores de cualquier otra dictadura y de cualquier otro golpe de estado)


catorce cuentos que te enternecen, que te duelen, que te pillan con la guardia baja y que te dejan helada... cuentos que leí con mirada triste y un nudo en la garganta, que se me desataba de a ratos cuando la nostalgia y la ternura de benedetti se colaban entre las letras... 


catorce cuentos que cuentan por ejemplo lo que le pronostican los astros al hijo de un maestro primario y de una costurera al que el poder se le sube a la cabeza; o que escuchar a mozart después de ciertas cosas no es lo que era; o que las hijas no siempre están de acuerdo con los padres aunque los traicionen en voz baja; o éxodos que poco a poco se vuelven inevitables; o sobre vientres leales y noches preciosas; o sobre pequebú, al que le parecía a veces que sus propios gritos salían de otra garganta; o sobre lo que cada uno le dice al otro, y lo que podría ser dicho para arreglarlo todo, o al menos intentarlo; o ese hotelito de la rue blomet y esas dos personas rotas que se encuentran sin poder encontrarse; o sobre dos pecados confesados; o sobre dos hermanos que se parecen tanto que cuando uno traiciona al otro, éste encuentra la manera de compensarlo; y esas persianas que no se bajaron; y ese jorge transparente al que claudia espera cada tarde como antes de que desapareciera; o esos dos viudos de margaret sullavan que por casualidad se encuentran en la puerta de un teatro; y el final, con ese pasar a la orilla vecina, ese tener que borrarse por llevar una rosa (y te parece poco?)




cuentos de gente mala, de gente rota, de gente arrastrada por las circunstancias... cuentos de dolores inimaginables... cuentos con y sin nostalgia...


que me han encantado estos cuentos de benedetti... y es que echaba de menos al benedetti cuentista, y me ha encantado volver a encontrarlo...


una maravilla... y ahora corto y cierro... que tendré que hacer la caja, ir a comprar botones y pensar en que comemos...




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